05 Septiembre 2009 Seguir en 
En su diálogo con LA GACETA, Taibo justificó su preferencia por el teatro: "es maravilloso y muy distinto al trabajo en la televisión. Los personajes vuelven a vivir en todas las funciones y no hay nada que se repita".
"El teatro es maravilloso porque está vivo y no se repite nunca"
"No me dejo llevar por las etiquetas ni los motes, porque me han limitado mucho en el medio. Que me digan galán ha impedido, por ejemplo, que haga otros trabajos, porque los productores y el público mismo están esperando que cumpla ese papel". De este modo respondió Raúl Taibo cuando LA GACETA le preguntó sobre su actual perfil en el mundo del espectáculo. El conocido actor es uno de los protagonistas de la obra "Closer", que se representará esta noche a las 22 en el Teatro Alberdi, junto a Carolina Papaleo, Emilia Mazer y Fabio Aste.
"Closer", escrita por el dramaturgo inglés Patrick Marber, debutó en 1997 provocando polémica al abordar las relaciones de pareja: en la obra, hay cuatro personas que se vinculan por el amor, por el deseo, por la mentira, por el engaño y por el sexo. La pieza tiene como tema principal la infidelidad en las relaciones modernas, pero también habla de la venganza, y de la soledad. En la publicidad de "Closer" se lee que es una historia de amor, "y como en la mayoría de las historias de amor, las cosas salen mal". No obstante, el propio Taibo aclara que, transgrediendo un poco al autor, "en este caso, no todas las cosas salen mal", y admite: "si hay amor, hay posibilidades; mientras hay amor, hay esperanza, puede decirse".
- Dentro y fuera del escenario...
- Sí, así es. Me gusta la totalidad del teatro, porque me permite expresar mis distintas facetas. Por eso insisto en que me queda corto lo de los rótulos. No sólo estar en el escenario y actuar, sino también viendo las luces y la parte técnica del espectáculo. Ello lo puedo hacer cuando produzco y dirijo mis obras. Cuando comencé mi carrera lo hice como camarógrafo y luego me encargaba del sonido y de las luces. También hice un poco de fotografía.
- Entonces, entre la televisión y el teatro, no tiene dudas.
- No, claro que no, me quedo con el teatro siempre. Es mucho más amplio, se puede aprender más y hay más cosas para hacer. La televisión es rica en otros sentidos y una bendición, pero te limita como actor; aporta en la repentización, pero después todos los personajes se encarnan en uno. En el teatro hay que descubrir uno mismo y aportar al personaje, que, además, hay que exponerlo todas las noches, y tiene eso de la experiencia vivencial con el público en persona.
- ¿Cómo hacés para no repetirte todas las noches en el escenario?
- El teatro es maravilloso, y lo es porque está vivo. Todas las noches se vive de nuevo y no se repite. Hay un renacimiento con ese personaje, de ese personaje con uno mismo y de uno junto con el personaje hacia público. Todas las noches esas relaciones se modifican, por eso uno no puede aburrirse, a menos que haya llegado a un tope en su trabajo.
"El teatro es maravilloso porque está vivo y no se repite nunca"
"No me dejo llevar por las etiquetas ni los motes, porque me han limitado mucho en el medio. Que me digan galán ha impedido, por ejemplo, que haga otros trabajos, porque los productores y el público mismo están esperando que cumpla ese papel". De este modo respondió Raúl Taibo cuando LA GACETA le preguntó sobre su actual perfil en el mundo del espectáculo. El conocido actor es uno de los protagonistas de la obra "Closer", que se representará esta noche a las 22 en el Teatro Alberdi, junto a Carolina Papaleo, Emilia Mazer y Fabio Aste.
"Closer", escrita por el dramaturgo inglés Patrick Marber, debutó en 1997 provocando polémica al abordar las relaciones de pareja: en la obra, hay cuatro personas que se vinculan por el amor, por el deseo, por la mentira, por el engaño y por el sexo. La pieza tiene como tema principal la infidelidad en las relaciones modernas, pero también habla de la venganza, y de la soledad. En la publicidad de "Closer" se lee que es una historia de amor, "y como en la mayoría de las historias de amor, las cosas salen mal". No obstante, el propio Taibo aclara que, transgrediendo un poco al autor, "en este caso, no todas las cosas salen mal", y admite: "si hay amor, hay posibilidades; mientras hay amor, hay esperanza, puede decirse".
- Dentro y fuera del escenario...
- Sí, así es. Me gusta la totalidad del teatro, porque me permite expresar mis distintas facetas. Por eso insisto en que me queda corto lo de los rótulos. No sólo estar en el escenario y actuar, sino también viendo las luces y la parte técnica del espectáculo. Ello lo puedo hacer cuando produzco y dirijo mis obras. Cuando comencé mi carrera lo hice como camarógrafo y luego me encargaba del sonido y de las luces. También hice un poco de fotografía.
- Entonces, entre la televisión y el teatro, no tiene dudas.
- No, claro que no, me quedo con el teatro siempre. Es mucho más amplio, se puede aprender más y hay más cosas para hacer. La televisión es rica en otros sentidos y una bendición, pero te limita como actor; aporta en la repentización, pero después todos los personajes se encarnan en uno. En el teatro hay que descubrir uno mismo y aportar al personaje, que, además, hay que exponerlo todas las noches, y tiene eso de la experiencia vivencial con el público en persona.
- ¿Cómo hacés para no repetirte todas las noches en el escenario?
- El teatro es maravilloso, y lo es porque está vivo. Todas las noches se vive de nuevo y no se repite. Hay un renacimiento con ese personaje, de ese personaje con uno mismo y de uno junto con el personaje hacia público. Todas las noches esas relaciones se modifican, por eso uno no puede aburrirse, a menos que haya llegado a un tope en su trabajo.







