Ahorro de palabras

El gobernador asevera que desde octubre viene haciendo ajustes. Por Marcelo Aguaysol - Redacción LA GACETA.

Por Redacción Política 04 Septiembre 2009
Si a José Alperovich le asusta tanto la palabra ajuste, es de imaginarse que una sensación similar puede cambiarle el humor a los intendentes. El ahorro se planificó meses antes de ejecutarse el presupuesto vigente. Pero la aplicación de algunas medidas requería del dictado de decretos clarificadores. Pasa con las vacaciones retroactivas de los estatales o con la restricción para la compra de bienes o de equipamiento para el Estado.
 Los malos momentos se evitarían con algo que, en management, es atributo de los líderes: buena comunicación.
Si se hubiera comunicado bien la medida, los contribuyentes no hubieran reaccionado contra el aumento de las alícuotas del impuesto a los Sellos.
Si se hubiera comunicado bien, en esos asados oficiales los intendentes y comisionados rurales sabrían cómo viene aplicándose el ajuste fiscal.
Si los decretos no fueran tan sintéticos en el Boletín Oficial (por razones de espacio) se conocería más detalladamente cómo gasta el Estado. El ahorro de palabras no necesariamente implica ahorro fiscal.

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