04 Septiembre 2009 Seguir en 
WASHINGTON.- Estados Unidos cortó ayer parte de su ayuda económica a Honduras, pero el gobierno interino de Roberto Micheletti, calificado de facto por la comunidad internacional, aseguró que sobrevivirá sin esa asistencia y que no cederá en su rechazo a la restitución del derrocado presidente Manuel Zelaya. "Estados Unidos tomó la vía por el lado de Hugo Chávez", dijo un vocero de Micheletti, en alusión al firme apoyo que recibe Zelaya de parte de Venezuela en particular.
La Casa Blanca anunció que se decidió poner punto final a "un amplio rango de asistencia" destinada a Honduras. Sin embargo, trascendió que el quite de ayuda decidido, que representa más de U$S 30 millones, ya había sido previamente suspendida.
Zelaya fue arrestado por militares el 28 de junio a punta de pistola y forzado a salir del país. Ese mismo día el Congreso puso en funciones a Micheletti, hasta entonces titular del cuerpo legislativo. La decisión fue avalada por el Poder Judicial y actualmente Zelaya, un terrateniente liberal que adoptó en medio de su gestión la ideología chavista. Las Fuerzas Armadas de Honduras cumplieron la orden de actuar contra Zelaya luego de que este enfureció a miembros del Congreso, de la Corte Suprema y a algunos miembros de su propio partido con una propuesta de cambio constitucional para permitir la reelección presidencial. En Honduras, una empobrecida nación muy conservadora, muchos aseguran que Zelaya buscaba tomar el rumbo político de su aliado izquierdista venezolano.
Desafío
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, fue quien tomó ayer la decisión de cortar formalmente la ayuda, luego de reunirse en Washington con el mandatario hondureño depuesto, que ha venido pedido insistentemente a EEUU que fuerce la renuncia de Micheletti. Zelaya se manifestó satisfecho con la medida adoptada por Estados Unidos y llamó a Tegucigalpa a firmar el Acuerdo de San José, auspiciado por el presidente costarricense, Oscar Arias. Se trata de un plan esbozado para superar la crisis, que incluye entre otros puntos la restitución de Zelaya en el cargo. "Voy a regresar por las buenas o por las buenas", desafió. Micheletti ha dicho que si vuelve al país será sometido a juicio por abuso de poder y traición a la patria.
Brasil pone fin a un acuerdo con Honduras sobre las visas
Brasil suspendió los acuerdos de exención de visas con Honduras a raíz de los sucesos de junio (el golpe de Estado contra el presidente constitucional) en esa nación centroamericana. A partir del fin de semana, los hondureños que ingresen al país deberán presentar visa. La decisión del presidente Luiz Inácio Lula da Silva se basó en las resoluciones de la OEA y de la ONU "en el sentido de no reconocer al gobierno de facto y de promover la inmediata restitución de Zelaya", dijo un vocero del gobierno. Micheletti deploró la medida.
Honduras inició el lunes el proceso electoral con vistas a las elecciones del 29 de noviembre, previstas antes del golpe, para entregar el poder en enero al ganador de la contienda, pese a que muchos países y organismos han dicho que no reconocerán al vencedor. (Télam-Reuters-AFP-NA).
La Casa Blanca anunció que se decidió poner punto final a "un amplio rango de asistencia" destinada a Honduras. Sin embargo, trascendió que el quite de ayuda decidido, que representa más de U$S 30 millones, ya había sido previamente suspendida.
Zelaya fue arrestado por militares el 28 de junio a punta de pistola y forzado a salir del país. Ese mismo día el Congreso puso en funciones a Micheletti, hasta entonces titular del cuerpo legislativo. La decisión fue avalada por el Poder Judicial y actualmente Zelaya, un terrateniente liberal que adoptó en medio de su gestión la ideología chavista. Las Fuerzas Armadas de Honduras cumplieron la orden de actuar contra Zelaya luego de que este enfureció a miembros del Congreso, de la Corte Suprema y a algunos miembros de su propio partido con una propuesta de cambio constitucional para permitir la reelección presidencial. En Honduras, una empobrecida nación muy conservadora, muchos aseguran que Zelaya buscaba tomar el rumbo político de su aliado izquierdista venezolano.
Desafío
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, fue quien tomó ayer la decisión de cortar formalmente la ayuda, luego de reunirse en Washington con el mandatario hondureño depuesto, que ha venido pedido insistentemente a EEUU que fuerce la renuncia de Micheletti. Zelaya se manifestó satisfecho con la medida adoptada por Estados Unidos y llamó a Tegucigalpa a firmar el Acuerdo de San José, auspiciado por el presidente costarricense, Oscar Arias. Se trata de un plan esbozado para superar la crisis, que incluye entre otros puntos la restitución de Zelaya en el cargo. "Voy a regresar por las buenas o por las buenas", desafió. Micheletti ha dicho que si vuelve al país será sometido a juicio por abuso de poder y traición a la patria.
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Honduras inició el lunes el proceso electoral con vistas a las elecciones del 29 de noviembre, previstas antes del golpe, para entregar el poder en enero al ganador de la contienda, pese a que muchos países y organismos han dicho que no reconocerán al vencedor. (Télam-Reuters-AFP-NA).
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