30 Agosto 2009 Seguir en 
TOKIO, Japón.- En Japón comienza una nueva era política: el opositor Partido Democrático de Japón (PDJ), de Yukio Hatoyama, venció holgadamente en las legislativas celebradas hoy y desbancó al Partido Democrático Liberal (PDL) del primer ministro Taro Aso, según los primeros datos del escrutinio.
Hatoyama, de 62 años, se convertirá así en el nuevo jefe de Gobierno, después de 54 años de hegemonía casi ininterrumpida de los conservadores. Al PDL se lo acusa, desde hace años, de una mala gestión, de estacamiento económico y de un grave escándalo con las pensiones. El voto de los electores es también el último paso para un sistema de dos partidos.
La fuerza de Hatoyama obtuvo 321 de los 480 escaños que integran el Parlamento, según los resultados provisionales. El PDL consiguió sólo 55 bancas y el primer ministro Aso ya anunció su renuncia a la presidencia del partido. El ganador pertenece a una dinastía de políticos: su abuelo fue premier, su padre ministro de Relaciones Exteriores y su hermano menor titular de la cartera de Interior.
Con el PDJ llega al gobierno de Japón un partido que carece de experiencia en el gobierno. Fundado en 1998, la formación está integrada por antiguos miembros del PDL, socialdemócratas y ex sindicalistas. Su líder prometió acabar con la era de "una política irresponsable de burócratas" del PDL. Debido a las corrientes internas dentro de la formación, los observadores políticos cuentan ahora se producirá un complejo problema de votación.
El PDJ promete ayudar a los más afectados por la crisis: familias con niños, pensionistas, desempleados y agricultores. En campaña anunció un aumento en la aportación económica por hijo y el fin de las tasas para las escuelas superiores y las autopistas, así como dar un sueldo mínimo a los agricultores o la pensión mínima.
Algunos expertos consideran que apenas se puede financiar todo este costoso programa de gasto, en parte porque Japón es el país más altamente endeudado en sus cuentas públicas de todos los países industrializados. No obstante, los economistas no descartan que lleguen fuertes impulsos a la segunda economía del mundo.
Desde el punto de vista de la política exterior y de seguridad algunos politólogos apuntan que se podría dar un cambio de perspectiva, aun cuando en este terreno el PDJ ha sido poco preciso. Hatoyama quiere que la seguridad del país sea en el futuro menos dependiende de Estados Unidos. (DPA)
Hatoyama, de 62 años, se convertirá así en el nuevo jefe de Gobierno, después de 54 años de hegemonía casi ininterrumpida de los conservadores. Al PDL se lo acusa, desde hace años, de una mala gestión, de estacamiento económico y de un grave escándalo con las pensiones. El voto de los electores es también el último paso para un sistema de dos partidos.
La fuerza de Hatoyama obtuvo 321 de los 480 escaños que integran el Parlamento, según los resultados provisionales. El PDL consiguió sólo 55 bancas y el primer ministro Aso ya anunció su renuncia a la presidencia del partido. El ganador pertenece a una dinastía de políticos: su abuelo fue premier, su padre ministro de Relaciones Exteriores y su hermano menor titular de la cartera de Interior.
Con el PDJ llega al gobierno de Japón un partido que carece de experiencia en el gobierno. Fundado en 1998, la formación está integrada por antiguos miembros del PDL, socialdemócratas y ex sindicalistas. Su líder prometió acabar con la era de "una política irresponsable de burócratas" del PDL. Debido a las corrientes internas dentro de la formación, los observadores políticos cuentan ahora se producirá un complejo problema de votación.
El PDJ promete ayudar a los más afectados por la crisis: familias con niños, pensionistas, desempleados y agricultores. En campaña anunció un aumento en la aportación económica por hijo y el fin de las tasas para las escuelas superiores y las autopistas, así como dar un sueldo mínimo a los agricultores o la pensión mínima.
Algunos expertos consideran que apenas se puede financiar todo este costoso programa de gasto, en parte porque Japón es el país más altamente endeudado en sus cuentas públicas de todos los países industrializados. No obstante, los economistas no descartan que lleguen fuertes impulsos a la segunda economía del mundo.
Desde el punto de vista de la política exterior y de seguridad algunos politólogos apuntan que se podría dar un cambio de perspectiva, aun cuando en este terreno el PDJ ha sido poco preciso. Hatoyama quiere que la seguridad del país sea en el futuro menos dependiende de Estados Unidos. (DPA)
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