"Me avergüenza la Argentina que me toca sufrir"

Jorge Vanossi criticó a los políticos, en el homenaje a su trayectoria como constitucionalista.

Por Redacción Política 30 Agosto 2009
La voz se le quebró cuando recordó a sus padres. "Me avergüenzo de la Argentina que me toca vivir y sufrir, que no es la que quisieron legarnos", dijo ayer, a duras penas, Jorge Vanossi, en el discurso de agradecimiento al reconocimiento a su trayectoria que le brindó la Asociación Argentina de Derecho Constitucional, en el acto de cierre del encuentro de profesores y del congreso nacional de esa especialidad.
El experto propuso que se alimente una conciencia constitucional, en la convicción de que se tiene que elegir entre la vida salvaje de la ley de la selva o transitar por el camino de la democracia guarnecida por el Estado de derecho.
"La política no se practica en primer persona del singular; nadie habla de renunciar ni de suicidarse. En cambio, se lo hace en tercera del plural y en potencial: ellos acaso, quizás, tal vez, renunciarían. Hay que reemplazar la contracultura de la viveza criolla por el recato de la observancia a las leyes. Más que los arcaicos golpes de Estado, le temo a los golpes desde el Estado, tramados por oscuras ratas de albañal que pululan en el continente", admitió.
El ex ministro de Justicia de Eduardo Duhalde y ex diputado nacional por la UCR entre 1983 y 1993 (entre muchos otros cargos públicos) cumplió 70 años el viernes: lleva casi cinco décadas de ejercicio de la abogacía.
El reconocido docente fustigó el escaso apego a las instituciones por parte de la sociedad; la poca reivindicación de la alegría de vivir; el elogio a la muerte, y la tolerancia hacia los "energúmenos irrecuperables".
"Hoy rige la ley de la envidia y del odio, cuando deberían imperar los valores de la armonía, la libertad, la paz, la seguridad y el orden. Ellos son los fines de un derecho constitucional constructivista", señaló, en su alocución atravesada por la emoción y plagada de anécdotas risueñas. "Hans Kelsen tenía en su casa en EE.UU., junto a retratos de grandes pensadores, una foto de Elizabeth Taylor porque era quien más lo inspiraba. Como dice René Balestra, los constitucionalistas somos grandes humoristas por el contrastre surrealista que hay con la realidad", ironizó.

Tentaciones autoritarias
Vanossi se quejó del alto índice actual de exclusión, la movilidad social descendente y de necesidades acuciantes insatisfechas, que potencian las tentaciones autoritarias. "Los que estamos en el llano queremos pacificar los espíritus, pero quienes tienen los resortes del poder se inclinan por crispar, crispar y crispar -denunció-. Pese a todo, seamos optimistas pero sin caer en el ilusionismo. Debemos revertir el círculo de la violencia y buscar la concordia", remarcó.
En la última jornada del ciclo académico, disertó en el teatro Alberdi el italiano Luca Mezzetti (Universidad de Bologna), quien propuso que se supere el debate entre el control constitucional concentrado y el disperso sobre las normas, y fue crítico sobre el funcionamiento del parlamento (ver "Cuestionan..."). Tras depositar una ofrenda floral en honor a Juan Bautista Alberdi, los participantes fueron agasajados con un cóctel de despedida en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno.

Cuestionan la lentitud de los parlamentos

"Los parlamentos, frecuentemente, son incapaces de seguirle el paso a la sociedad, que avanza mucho más rápido. Son lentos y sus miembros están muy divididos y no se unen en torno de valores fundamentales. No concretan en leyes las exigencias de la gente, lo que obliga a los jueces a suplirlos con el dictado de sentencias que generan disposiciones obligatorias".
La afirmación le pertenece al profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Bologna, Luca Mezzetti, quien disertó en el cierre del encuentro de especialistas que finalizó ayer en la provincia. 
"La aplicación del derecho puede no reflejar una justicia sustancial. El juez tiene una tarea de enorme importancia, como es la de adaptar las disposiciones a los intereses y exigencias del accionante. Una ley puede llegar a un intolerable nivel de injusticia, que debe ser salvado por el magistrado mediante sus fallos", remarcó.
El docente de Derechos Humanos defendió la clara tendencia mundial al juzgamiento de los acusados de haber cometido crímenes de lesa humanidad. "Todos los Estados tienen la obligación de perseguir esos delitos y de colaborar con la comunidad internacional en esta materia", puntualizó.

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