El proyecto ya está listo y la campaña de recolección de firmas, en marcha. El foro "Yerba Buena Autónoma" se presentó en sociedad y comenzó a juntar adhesiones para forzar, en el Concejo Deliberante, el tratamiento de una ordenanza de iniciativa popular en reclamo de la autonomía administrativa y financiera de esa ciudad.
El borrador declara la necesidad de sancionar la carta orgánica, en virtud de los derechos inalienables que los habitantes de Yerba Buena tienen reconocidos por la Constitución nacional y provincial. De hecho, la Legislatura se encuentra en mora en cuanto al régimen municipal, ya que hasta el 31 de diciembre de 2007 debía dictar una ley reglamentaria para que los intendentes pudieran convocar a elección de convencionales municipales. "Se debe entender que la autonomía es un derecho que le pertenece a todos los pueblos de la provincia, no a una Municipalidad. No se trata de un concepto abstracto, sino que se concreta a la hora de definir el perfil de ciudad que queremos, al momento de planificar el desarrollo, de luchar contra la exclusión y la pobreza, de mejorar la calidad de los servicios o de invertir el presupuesto municipal", planteó Pablo Berarducci, uno de los promotores del foro.
Durante el acto de lanzamiento, se puso acento en la necesidad de que los vecinos participen activamente en la discusión de la cosa pública. "La participación no se puede restringir al voto cada cuatro años. Participar supone conocer, supone la existencia de canales permanentes para que obligatoriamente las autoridades escuchen a todos los vecinos bajo diversos mecanismos, como por ejemplo un Consejo Económico Social, un Presupuesto Participativo, un Consejo Vecinal, el debate de referendo o el control ciudadano", sostiene, entre sus objetivos, el espacio "Yerba Buena Autonóma".
Bajo la consigna "Tu Firma Vale", los interesados pueden adherir al proyecto de iniciativa popular a través del sitio www.yerbabuenaautonoma.org.ar. El antecedente más cercano de una iniciativa popular data de 2004, cuando vecinos de la capital recolectaron más de 57.000 firmas para impedir la radicación de máquinas tragamonedas. El Concejo nunca trató el proyecto, ya que se cuestionó la autenticidad de una decena de rúbricas y se remitió la documentación a la Justicia, que archivó el expediente.
El borrador declara la necesidad de sancionar la carta orgánica, en virtud de los derechos inalienables que los habitantes de Yerba Buena tienen reconocidos por la Constitución nacional y provincial. De hecho, la Legislatura se encuentra en mora en cuanto al régimen municipal, ya que hasta el 31 de diciembre de 2007 debía dictar una ley reglamentaria para que los intendentes pudieran convocar a elección de convencionales municipales. "Se debe entender que la autonomía es un derecho que le pertenece a todos los pueblos de la provincia, no a una Municipalidad. No se trata de un concepto abstracto, sino que se concreta a la hora de definir el perfil de ciudad que queremos, al momento de planificar el desarrollo, de luchar contra la exclusión y la pobreza, de mejorar la calidad de los servicios o de invertir el presupuesto municipal", planteó Pablo Berarducci, uno de los promotores del foro.
Durante el acto de lanzamiento, se puso acento en la necesidad de que los vecinos participen activamente en la discusión de la cosa pública. "La participación no se puede restringir al voto cada cuatro años. Participar supone conocer, supone la existencia de canales permanentes para que obligatoriamente las autoridades escuchen a todos los vecinos bajo diversos mecanismos, como por ejemplo un Consejo Económico Social, un Presupuesto Participativo, un Consejo Vecinal, el debate de referendo o el control ciudadano", sostiene, entre sus objetivos, el espacio "Yerba Buena Autonóma".
Bajo la consigna "Tu Firma Vale", los interesados pueden adherir al proyecto de iniciativa popular a través del sitio www.yerbabuenaautonoma.org.ar. El antecedente más cercano de una iniciativa popular data de 2004, cuando vecinos de la capital recolectaron más de 57.000 firmas para impedir la radicación de máquinas tragamonedas. El Concejo nunca trató el proyecto, ya que se cuestionó la autenticidad de una decena de rúbricas y se remitió la documentación a la Justicia, que archivó el expediente.







