28 Agosto 2009 Seguir en 
"Hay días para quedarse a mirar, hay días en que hay poco para ver, hay días sospechosamente light" canta Andrés Calamaro en "Mi gin tonic". Pero Calamaro no vive en Tucumán, porque sino sabría que casi no hay noches light. Es jueves, y para variar está bueno encontrarse con unos amigos en la neurálgica 25 de Mayo y Santa Fe.
Son pasadas las 22.30, es sabido que "Stone" (Maipú al 700) explota, y que difícilmente se consiga alguna mesa en "Plaza de Almas" (en esa esquina de Maipú y Santa Fe, en varios metros para una y otra calle, se concentran las chicas más bonitas por metro cuadrado). Y de rebote, si no hay lugar, están las mesas al aire libre de las tres pizzerías y sandwicherías, donde muchas veces el mozo suele servir un poco más de la medida de fernet. No, no da para ese lugar a esa hora: terminó la inauguración de la exposición de arte en "Plaza de Almas", y ya pasó el momento de las apetitosas cazuelas, especialidad de la casa.
¿Quedarse a tomar buena cerveza en "Belfast" o "Dublín"? En el primero, tampoco hay lugar: hay mucha señora adulta con alta producción, y en "Dublín", es temprano para ver algo.
¿Por qué no conocer un lugar nuevo? La caminata lleva hacia el pasaje Bertrés y al pasar por "El Balón" (Rivadavia y pasaje) se siente el olor a comida árabe. Unos metros más y se llega a "Lo de Anna": los sillones de la planta alta son acogedores e invitan a quedarse, definitivamente; a pesar de que la moza muy atareada se demore más de lo habitual; los tacos, riquísimos, y la cerveza artesanal, un descubrimiento, mientras una banda de bossa y jazz le pone buena música a la noche que ellos llamaron "psicodélica".
Es la medianoche, temprano para volver a casa. Alguien recuerda las pizzas de "McCanudos" y su abigarrado diseño, con publicidades y objetos del siglo pasado (¿alguien recordará la de Geniol? ¿Y los sifones antiguos?). Pronto se llega a El árbol de Galeano (Rivadavia 435), con la expectativa de que se podrá escuchar algo de jazz, y disfrutar esa salsa que sirven con panecillos... Pero tampoco hay espacio: aquí lo bueno es llegar viernes o sábado, ver teatro, e inmediatamente salir al patio y ocupar una mesa (los baguetones son impresionantes, así como esos panes del campo que llaman hogaza).
No parece haber demasiadas opciones. Da la impresión de que la medianoche es demoledora de expectativas. Pero no es tan así.
En "De la Yamila" (Maipú 415) desde afuera se ve gente cantando (noche de karaoke) y se ve el anuncio de que estará el "líder" Santiago Caminos, celebrando la década de Tripas Calientes.
Por San Juan, las cuadras son oscuras y hay mucho árbol en las veredas: "Managua", "La San Juan" y "Deja Vu" están distribuidas en 100 metros. "No profe, no tenemos mesa", dice el pibe estudiante (o ex estudiante de Arte) en "Managua"; y no es para menos, en el pub se inaugura en ese momento un "miniespacio" y actúa el Topo Bejarano, mientras se ve a la gente consumir jugosas sfijas; en "La San Juan" salen chicas a fumar a la calle y hay música distinta según los ambientes; y uno hace otra parada en "Deja Vu" si hay mesa afuera. Vale para estar sentados un rato, hablar de nada y tomarse un porrón.
Es la 1.30 ya, pero la cálida noche da para seguirla un poco más... sí, ahí a la vuelta, en "Pablo H", pero ya es tarde para ver los videos que a veces proyectan.
En "La Poolpería" (Muñecas al 700) los veinteañeros copan el lugar desde temprano; "Stone" sigue imposible, y no da para flashear, y por Corrientes está el nuevo pub irlandés, donde prometen una buena cerveza.
"El grito" y "Block" no pueden saltearse en una recorrida completa por Barrio Norte. Pero queda para esta noche, para ir después de la inauguración de Vichenzo Café Cool (Junín 667) donde cantarán Ceferino Décima y Georgina Ragué.
Son pasadas las 22.30, es sabido que "Stone" (Maipú al 700) explota, y que difícilmente se consiga alguna mesa en "Plaza de Almas" (en esa esquina de Maipú y Santa Fe, en varios metros para una y otra calle, se concentran las chicas más bonitas por metro cuadrado). Y de rebote, si no hay lugar, están las mesas al aire libre de las tres pizzerías y sandwicherías, donde muchas veces el mozo suele servir un poco más de la medida de fernet. No, no da para ese lugar a esa hora: terminó la inauguración de la exposición de arte en "Plaza de Almas", y ya pasó el momento de las apetitosas cazuelas, especialidad de la casa.
¿Quedarse a tomar buena cerveza en "Belfast" o "Dublín"? En el primero, tampoco hay lugar: hay mucha señora adulta con alta producción, y en "Dublín", es temprano para ver algo.
¿Por qué no conocer un lugar nuevo? La caminata lleva hacia el pasaje Bertrés y al pasar por "El Balón" (Rivadavia y pasaje) se siente el olor a comida árabe. Unos metros más y se llega a "Lo de Anna": los sillones de la planta alta son acogedores e invitan a quedarse, definitivamente; a pesar de que la moza muy atareada se demore más de lo habitual; los tacos, riquísimos, y la cerveza artesanal, un descubrimiento, mientras una banda de bossa y jazz le pone buena música a la noche que ellos llamaron "psicodélica".
Es la medianoche, temprano para volver a casa. Alguien recuerda las pizzas de "McCanudos" y su abigarrado diseño, con publicidades y objetos del siglo pasado (¿alguien recordará la de Geniol? ¿Y los sifones antiguos?). Pronto se llega a El árbol de Galeano (Rivadavia 435), con la expectativa de que se podrá escuchar algo de jazz, y disfrutar esa salsa que sirven con panecillos... Pero tampoco hay espacio: aquí lo bueno es llegar viernes o sábado, ver teatro, e inmediatamente salir al patio y ocupar una mesa (los baguetones son impresionantes, así como esos panes del campo que llaman hogaza).
No parece haber demasiadas opciones. Da la impresión de que la medianoche es demoledora de expectativas. Pero no es tan así.
En "De la Yamila" (Maipú 415) desde afuera se ve gente cantando (noche de karaoke) y se ve el anuncio de que estará el "líder" Santiago Caminos, celebrando la década de Tripas Calientes.
Por San Juan, las cuadras son oscuras y hay mucho árbol en las veredas: "Managua", "La San Juan" y "Deja Vu" están distribuidas en 100 metros. "No profe, no tenemos mesa", dice el pibe estudiante (o ex estudiante de Arte) en "Managua"; y no es para menos, en el pub se inaugura en ese momento un "miniespacio" y actúa el Topo Bejarano, mientras se ve a la gente consumir jugosas sfijas; en "La San Juan" salen chicas a fumar a la calle y hay música distinta según los ambientes; y uno hace otra parada en "Deja Vu" si hay mesa afuera. Vale para estar sentados un rato, hablar de nada y tomarse un porrón.
Es la 1.30 ya, pero la cálida noche da para seguirla un poco más... sí, ahí a la vuelta, en "Pablo H", pero ya es tarde para ver los videos que a veces proyectan.
En "La Poolpería" (Muñecas al 700) los veinteañeros copan el lugar desde temprano; "Stone" sigue imposible, y no da para flashear, y por Corrientes está el nuevo pub irlandés, donde prometen una buena cerveza.
"El grito" y "Block" no pueden saltearse en una recorrida completa por Barrio Norte. Pero queda para esta noche, para ir después de la inauguración de Vichenzo Café Cool (Junín 667) donde cantarán Ceferino Décima y Georgina Ragué.







