Dolores O'Riordan está decidida a compartir su felicidad -nada menos- y elaboró su tarjetita de invitación con la forma de un disco festivo que se llama "No baggage" ("Sin equipaje"). Tratándose de Dolores O'Riordan, esta clase de regalos no se rechazan. Así que allá vamos.
Dolores nos espera en la tapa del booklet, sentadita en el medio de un lago congelado, de inmaculado blanco (como una novia, ¿no?) y de frente al sol. Solita y sola. Sin equipaje.
"No baggage" es el disco de una mujer enamorada y ella contagia sus sentimientos respaldada por las guitarras luminosas de Dan Brodbeck, coproductor y arreglista de 11 temas que se deslizan con gracia, con frescura, con melodías simples y entradoras.
Pero esto es Dolores en todo su esplendor y su talento. Dolores tocando el piano, Dolores fotografiada desde todos los ángulos posibles, Dolores susurrando pensamientos inquietantes, Dolores agradecida de la vida. Si su primer disco solista ("Are you listening?") abrevaba en las confesiones y la introspección, "No bagagge" es una declaración de alegría que de naif no tiene nada.
Dolores le canta una y otra vez a su amor: "muéstrame el sol" (en "Switch of the moment"); "sos vos, sabés que me hacés sentir mejor" ("It's you"); "cuando me llevaste abandoné mis miedos" ("The journey"); "cantame una canción de amor" ("Stupid"); "esta es una hermosa noche, te tengo debajo de mi piel" ("Fly through").
Dolores, que está cerca de los 40, adquirió una madurez que enriquece su amplísimo registro vocal (lo suyo se llama melisma, que es cantar varias notas sobre una misma sílaba. Nadie lo hace mejor que Aretha Franklin; nadie lo hace peor que Shakira). Sí, hay coritos demasiado Cranberries, pero, ¿cómo no perdornárselo si es su marca registrada?
Bienvenida sea esta colección de canciones, gotas de Merthiolate para cicatrizar las llagas de algún corazón destrozado.
28 Agosto 2009 Seguir en 







