26 Agosto 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- No es la primera vez que el director inglés Roland Joffé rueda una de sus películas en Argentina; ni la primera que aborda temas religiosos. Hace más de 20 años filmó en la provincia de Misiones la aclamada "La misión", una historia de jesuitas protagonizada por Robert De Niro y Jeremy Irons que se llevó la Palma de Oro en Cannes en 1986. Ahora es el turno de "There Be Dragons", un filme basado en la historia del español Josemaría Escrivá de Balaguer, canonizado en 2002, fundador del Opus Dei (del latín "obra de Dios"), una de las instituciones más influyentes de la Iglesia católica con más de 85.000 miembros todo el mundo, de los cuales tan sólo un 2 % son sacerdotes. "No hay ninguna ideología detrás. Me parecía interesante hacer una película sobre lo que significa ser un santo en estos tiempos. Josemaría (Escrivá de Balaguer) creía que todos los seres humanos tenían la capacidad de ser santos; que toda persona podía tener momentos de santidad", explicó Joffé en Buenos Aires, donde se encuentra desde hace algunas semanas rodando escenas del filme en locaciones como la estación de trenes de Constitución y el barrio de San Telmo, ideales a la hora de recrear el Madrid de los años 30.
Y es que el filme se centra en un período en particular de la vida de Escrivá de Balaguer, los años de la Guerra Civil española (1936- 1939) en los que el futuro santo pasó bastante tiempo escondido en Madrid hasta que logró huir de la zona republicana con un grupo de seguidores a través de los Pirineos para refugiarse en Burgos, en la zona franquista, donde la Iglesia no era perseguida. Sin embargo, Joffé aclaró que, para él, "no se trata de una película sobre Josemaría, sino sobre los seres humanos, con sus amores, sus odios, sus errores... una historia sobre las cosas que hacemos para encontrarle un sentido a la vida".
El filme es protagonizado por el inglés Charlie Cox ("Stardust") en el papel de Escrivá de Balaguer, el estadounidense Wes Bentley ("Belleza americana") como su amigo Manolo, la ucraniana Olga Kurylenko (la chica Bond de "Quantum of Solace"), quien interpreta a una joven húngara que lucha junto a los republicanos en las Brigadas Internacionales y el brasileño Rodrigo Santoro (Raúl Castro en las películas del "Che" de Steven Soderbergh), quien encarna a un campesino anarquista. Otras escenas fueron rodadas en la plaza Belgrano de la ciudad de Luján, con su imponente basílica, que se convirtió en escenario de una lucha campal entre milicianos (con explosiones incluidas). La dirección de arte está a cargo del argentino radicado en Hollywood Eugenio Zanetti, quien ganó un Oscar en 1996 por "Restauración".
Desde que comenzó a gestarse el proyecto, financiado por un fondo de inversiones en el que participa, entre otros, la cadena de televisión española Antena 3, comenzaron los rumores acerca de que se trataba de la respuesta del Opus Dei a "El código Da Vinci", basada en el best seller de Dan Brown que, según varios seguidores de esta institución católica, perjudicó seriamente su imagen. "Si mi filme fuera una respuesta a 'El código Da Vinci' sería una respuesta bastante costosa", respondió Joffé con un dejo de ironía. "Películas como 'El código da Vinci' están muy bien, tienen su propio abordaje, pero no creo que seamos una respuesta a eso, somos algo distinto", agregó el director, quien asegura que su película "se toma la religión en serio". (DPA)
Y es que el filme se centra en un período en particular de la vida de Escrivá de Balaguer, los años de la Guerra Civil española (1936- 1939) en los que el futuro santo pasó bastante tiempo escondido en Madrid hasta que logró huir de la zona republicana con un grupo de seguidores a través de los Pirineos para refugiarse en Burgos, en la zona franquista, donde la Iglesia no era perseguida. Sin embargo, Joffé aclaró que, para él, "no se trata de una película sobre Josemaría, sino sobre los seres humanos, con sus amores, sus odios, sus errores... una historia sobre las cosas que hacemos para encontrarle un sentido a la vida".
El filme es protagonizado por el inglés Charlie Cox ("Stardust") en el papel de Escrivá de Balaguer, el estadounidense Wes Bentley ("Belleza americana") como su amigo Manolo, la ucraniana Olga Kurylenko (la chica Bond de "Quantum of Solace"), quien interpreta a una joven húngara que lucha junto a los republicanos en las Brigadas Internacionales y el brasileño Rodrigo Santoro (Raúl Castro en las películas del "Che" de Steven Soderbergh), quien encarna a un campesino anarquista. Otras escenas fueron rodadas en la plaza Belgrano de la ciudad de Luján, con su imponente basílica, que se convirtió en escenario de una lucha campal entre milicianos (con explosiones incluidas). La dirección de arte está a cargo del argentino radicado en Hollywood Eugenio Zanetti, quien ganó un Oscar en 1996 por "Restauración".
Desde que comenzó a gestarse el proyecto, financiado por un fondo de inversiones en el que participa, entre otros, la cadena de televisión española Antena 3, comenzaron los rumores acerca de que se trataba de la respuesta del Opus Dei a "El código Da Vinci", basada en el best seller de Dan Brown que, según varios seguidores de esta institución católica, perjudicó seriamente su imagen. "Si mi filme fuera una respuesta a 'El código Da Vinci' sería una respuesta bastante costosa", respondió Joffé con un dejo de ironía. "Películas como 'El código da Vinci' están muy bien, tienen su propio abordaje, pero no creo que seamos una respuesta a eso, somos algo distinto", agregó el director, quien asegura que su película "se toma la religión en serio". (DPA)







