25 Agosto 2009 Seguir en 
CARACAS.- "Me dormí escuchando a Chávez y desayuné con Stefanía Fernández. ¡Y vaya diferencia, mi amor!", celebró Eduardo Molina, portero en un edificio de Caracas, mientras miraba embelesado la imagen de la nueva Miss Universo venezolana, que hizo olvidar por un día la omnipresente situación política.
En Venezuela, conocida en los certámenes internacionales de belleza como la "fábrica de misses", el triunfo de Stefanía Fernández fue motivo unánime de orgullo nacional, algo difícil de lograr en un país a menudo dividido por las opiniones que despierta el gobierno del presidente Hugo Chávez y su proyecto socialista.
La sonrisa de esta joven de 18 años abrió los noticieros matinales, fue primera página de la prensa y tema central de las conversaciones en los cafés, el banco, el subte o los ascensores.
La noticia
Operada o bella naturalmente, anoréxica o simplemente esbelta, demasiado niña o perfecto emblema de la mujer venezolana: las opiniones eran para todos los gustos en un concurrido café de la capital.
"Finalmente nos despertamos con una buena noticia. Y últimamente es raro: estamos casi en guerra con Colombia, hay protestas diarias, los precios suben hasta las nubes, el presidente habla todo el día en la televisión...", contó aliviado Telmo Gómez, profesor jubilado.
"Actualmente, Venezuela es noticia en la prensa extranjera sólo por Chávez. Día tras día. Pero hoy se habla de nosotros porque nuestras mujeres son las más bellas del mundo", corroboró Julián Márquez, apurando su café en un coqueto bar de Caracas. Venezuela tiene en su haber seis títulos de Miss Universo y cinco de Miss Mundo, entre otros. Además, la corona de la mujer más bella del mundo ya estaba en manos de una venezolana, Dayana Mendoza, desde hacía un año, con lo cual el orgullo de sus compatriotas era ayer todavía mayor.
En los diarios y páginas en internet locales comenzaron a multiplicarse detalles sobre la vida de esta joven de Mérida, como su devoción por la Virgen, el secuestro que sufrió su padre hace unos años, su condición de hija de inmigrante o su deseo de estudiar una carrera universitaria.
La modelo, de 18 años y pelo castaño, superó a las favoritas de Australia y República Dominicana para convertirse en la 58 ganadora del concurso, que fue transmitido por televisión a todo el mundo desde el hotel Atlantis, en el centro turístico de Paradise Island en las Bahamas. En el segundo lugar quedó Miss República Dominicana, Ada Aimee de la Cruz, mientras que Miss Kosovo, Gona Dragusha, se ubicó en el tercer puesto.
Fernández recibió la corona de Miss Universo de manos de su compatriota Dayana Mendoza. Embargada por la emoción mientras ambas venezolanas se abrazaban, Mendoza tartamudeó y dejó caer la corona antes de colocarla en la cabeza de Fernández. Esta es la primera vez que un país gana el concurso dos años seguidos. Sólo Estados Unidos tiene más títulos de Miss Universo, con 7 coronas en toda la historia del concurso.
En las preguntas decisivas que preceden el anuncio de la ganadora, Fernández fue consultada por un juez qué obstáculos enfrentan las mujeres que buscan convertirse en líderes de empresas. "Ya hemos alcanzado el mismo nivel que los hombres", respondió ella con confianza a través de un intérprete. Previamente, la australiana de 21 años Rachael Finch, que era considerada por muchos como la favorita para quedarse con la corona, defendió el desfile en traje de baño del concurso, que en ocasiones ha recibido los dardos de los críticos de los certámenes de belleza.
"Creo que nuestros cuerpos son una parte hermosa de una mujer y definitivamente debemos mostrarlos al mundo", manifestó Finch. (AFP-NA)
En Venezuela, conocida en los certámenes internacionales de belleza como la "fábrica de misses", el triunfo de Stefanía Fernández fue motivo unánime de orgullo nacional, algo difícil de lograr en un país a menudo dividido por las opiniones que despierta el gobierno del presidente Hugo Chávez y su proyecto socialista.
La sonrisa de esta joven de 18 años abrió los noticieros matinales, fue primera página de la prensa y tema central de las conversaciones en los cafés, el banco, el subte o los ascensores.
La noticia
Operada o bella naturalmente, anoréxica o simplemente esbelta, demasiado niña o perfecto emblema de la mujer venezolana: las opiniones eran para todos los gustos en un concurrido café de la capital.
"Finalmente nos despertamos con una buena noticia. Y últimamente es raro: estamos casi en guerra con Colombia, hay protestas diarias, los precios suben hasta las nubes, el presidente habla todo el día en la televisión...", contó aliviado Telmo Gómez, profesor jubilado.
"Actualmente, Venezuela es noticia en la prensa extranjera sólo por Chávez. Día tras día. Pero hoy se habla de nosotros porque nuestras mujeres son las más bellas del mundo", corroboró Julián Márquez, apurando su café en un coqueto bar de Caracas. Venezuela tiene en su haber seis títulos de Miss Universo y cinco de Miss Mundo, entre otros. Además, la corona de la mujer más bella del mundo ya estaba en manos de una venezolana, Dayana Mendoza, desde hacía un año, con lo cual el orgullo de sus compatriotas era ayer todavía mayor.
En los diarios y páginas en internet locales comenzaron a multiplicarse detalles sobre la vida de esta joven de Mérida, como su devoción por la Virgen, el secuestro que sufrió su padre hace unos años, su condición de hija de inmigrante o su deseo de estudiar una carrera universitaria.
La modelo, de 18 años y pelo castaño, superó a las favoritas de Australia y República Dominicana para convertirse en la 58 ganadora del concurso, que fue transmitido por televisión a todo el mundo desde el hotel Atlantis, en el centro turístico de Paradise Island en las Bahamas. En el segundo lugar quedó Miss República Dominicana, Ada Aimee de la Cruz, mientras que Miss Kosovo, Gona Dragusha, se ubicó en el tercer puesto.
Fernández recibió la corona de Miss Universo de manos de su compatriota Dayana Mendoza. Embargada por la emoción mientras ambas venezolanas se abrazaban, Mendoza tartamudeó y dejó caer la corona antes de colocarla en la cabeza de Fernández. Esta es la primera vez que un país gana el concurso dos años seguidos. Sólo Estados Unidos tiene más títulos de Miss Universo, con 7 coronas en toda la historia del concurso.
En las preguntas decisivas que preceden el anuncio de la ganadora, Fernández fue consultada por un juez qué obstáculos enfrentan las mujeres que buscan convertirse en líderes de empresas. "Ya hemos alcanzado el mismo nivel que los hombres", respondió ella con confianza a través de un intérprete. Previamente, la australiana de 21 años Rachael Finch, que era considerada por muchos como la favorita para quedarse con la corona, defendió el desfile en traje de baño del concurso, que en ocasiones ha recibido los dardos de los críticos de los certámenes de belleza.
"Creo que nuestros cuerpos son una parte hermosa de una mujer y definitivamente debemos mostrarlos al mundo", manifestó Finch. (AFP-NA)







