- ¿Cómo analiza el flagelo de la droga en Tucumán?
- La droga avanza en todas partes. Nosotros trabajamos en la prevención con Alfredo Miroli y, por otro lado, inauguramos Las Moritas para tratar de dar contención. Pero es un tema complicado y muy difícil de resolver. Cuando era joven, nunca conocí la droga. Hoy, en cambio, el porro está socialmente aceptado: los chicos sacan un porro en una fiesta como si nada. Es una locura. Como me parece una locura que la Corte Suprema de Justicia de la Nación quiera despenalizar la tenencia de droga para consumo. Va a ser peor: sólo conseguirán que se vendan más drogas. Y avanzará el flagelo más rápidamente que ahora. Es una manera de legalizar la droga. Y cuidado: porque ¿cuál es el límite entre la tenencia para el consumo personal y la tenencia para comercializar droga? Me preocupa mucho el avance de la droga sobre los chicos: es gravísimo. Hemos invertido en salud y en deportes, y vemos que no se puede parar.
- También se ha incrementado la violencia, especialmente en las zonas marginales: muchas ya se han tornado impenetrables.
- Bueno, yo no veo que pase eso. Yo entro a las villas. Ahora, si ahí creen que va a ir alguien a perjudicarlos, tal vez sea distinto. Pero voy a ver a gente que no ha reicibido nada y me siento a tomar mate con ellos. En todo caso, los dramas que estamos teniendo es que hay delincuentes que están migrando hacia el interior. A Famaillá, a Monteros, a Concepción. Cómo están cercados aquí, buscan otros territorios. Los tenemos identificados. Es grave. Lo que ocurre es que hemos llevado pavimento e iluminación a todas partes y eso no le gusta a los que viven en la marginalidad. Lo sentí por primavera vez hace unos días en Alderetes. Fuimos a inaugurar esas obras y sentí que había gente que rechazaba eso. Había mala onda.
- ¿Va a aumentar el índice de desocupación?
- Dos puntos más respecto de agosto de 2008. Pero estamos piloteando eso. Mientras otras provincias han paralizado la obra pública, yo conseguí $ 60 millones en 20 días. Me prometieron $ 40 millones para el mes que viene. La Nación anunciará en breve entre 5.000 y 6.000 viviendas más. Y conseguí obras hídricas. Además, estamos jubilando a las mujeres de 60 años. Jubilamos 700 personas por mes y pensionamos mensualmente a otras 1.500. Independientemente de la solución que se da a esa gente, todo va a parar al mercado interno y mueve el comercio.
- Hasta aquí los indicadores sociales iban mejorando mes a mes. Ahora no va a ser así.
- Pero eso se debe a esta crisis. La crisis nos golpeó a todos. Yo vendí menos en la concesionaria.
- La droga avanza en todas partes. Nosotros trabajamos en la prevención con Alfredo Miroli y, por otro lado, inauguramos Las Moritas para tratar de dar contención. Pero es un tema complicado y muy difícil de resolver. Cuando era joven, nunca conocí la droga. Hoy, en cambio, el porro está socialmente aceptado: los chicos sacan un porro en una fiesta como si nada. Es una locura. Como me parece una locura que la Corte Suprema de Justicia de la Nación quiera despenalizar la tenencia de droga para consumo. Va a ser peor: sólo conseguirán que se vendan más drogas. Y avanzará el flagelo más rápidamente que ahora. Es una manera de legalizar la droga. Y cuidado: porque ¿cuál es el límite entre la tenencia para el consumo personal y la tenencia para comercializar droga? Me preocupa mucho el avance de la droga sobre los chicos: es gravísimo. Hemos invertido en salud y en deportes, y vemos que no se puede parar.
- También se ha incrementado la violencia, especialmente en las zonas marginales: muchas ya se han tornado impenetrables.
- Bueno, yo no veo que pase eso. Yo entro a las villas. Ahora, si ahí creen que va a ir alguien a perjudicarlos, tal vez sea distinto. Pero voy a ver a gente que no ha reicibido nada y me siento a tomar mate con ellos. En todo caso, los dramas que estamos teniendo es que hay delincuentes que están migrando hacia el interior. A Famaillá, a Monteros, a Concepción. Cómo están cercados aquí, buscan otros territorios. Los tenemos identificados. Es grave. Lo que ocurre es que hemos llevado pavimento e iluminación a todas partes y eso no le gusta a los que viven en la marginalidad. Lo sentí por primavera vez hace unos días en Alderetes. Fuimos a inaugurar esas obras y sentí que había gente que rechazaba eso. Había mala onda.
- ¿Va a aumentar el índice de desocupación?
- Dos puntos más respecto de agosto de 2008. Pero estamos piloteando eso. Mientras otras provincias han paralizado la obra pública, yo conseguí $ 60 millones en 20 días. Me prometieron $ 40 millones para el mes que viene. La Nación anunciará en breve entre 5.000 y 6.000 viviendas más. Y conseguí obras hídricas. Además, estamos jubilando a las mujeres de 60 años. Jubilamos 700 personas por mes y pensionamos mensualmente a otras 1.500. Independientemente de la solución que se da a esa gente, todo va a parar al mercado interno y mueve el comercio.
- Hasta aquí los indicadores sociales iban mejorando mes a mes. Ahora no va a ser así.
- Pero eso se debe a esta crisis. La crisis nos golpeó a todos. Yo vendí menos en la concesionaria.










