La torpeza mirandista consiguió lo que Esteban Jerez ni soñaba. Antonio Guerrero dijo que una reforma constitucional podría significar la puesta en comisión de los jueces. Y ahora, la Corte Suprema de Justicia ve en la posibilidad que el fiscal anticorrupción sea gobernador una opción más confiable que la que impulsa el PJ. "Si gana Alperovich, vamos a dormir con la luz prendida", le confesó a LA GACETA uno de los vocales más influyentes del Superior Tribunal.
Precisamente, la designación de Manuel Pedernera como Ministro de Gobierno también busca parchar una fisura que ya tuvo consecuencias. Cuando el gobernador Julio Miranda, tras las manifestaciones de Guerrero, declinó convocar a elecciones para la Convención reformadora, no actuó por convicción. Estaba debilitado políticamente, temía que la oposición logrará unirse en su contra y recibió una noticia determinante del Poder Judicial. Los vocales no están seguros de que la ley complementaria con los requisitos para ser constituyentes pueda dictarse por simple mayoría -como se hizo-, en lugar de con 27 votos, que es la mayoría calificada que demanda la declaración de la necesidad de la reforma.
De este telegrama colacionado también deberá notificarse el próximo gobierno.
Vocales que no están
Otro dato inquietante es que la indemnización a uno de los ex vocales del Tribunal de Cuentas, separado de su cargo por la ley que el mirandismo promulgó en 1999, ronda los $ 500.000, entre resarcimiento y costas de la defensa, sin incluir el daño moral. Por analogía, cesantear a un centenar de jueces y de funcionarios podría representar un gasto de $ 50 millones para el Estado provincial.
A Alperovich también lo pusieron al tanto. "Si yo fuera su abogado, acudiría a la Justicia por la cláusula confesional (obliga al gobernador a jurar por los Santos Evangelios) después de ganar las elecciones, para probar un pleno derecho subjetivo", indicó un segundo vocal. Al menos por ahora, el senador seguirá haciendo campaña sin poder despejarle todas las dudas a su electorado.
En el camino, además, habrá para él aún más dolores de cabeza. La causa por la liberación de fondos para el nuevo local (nunca edificado) de la escuela Griet, podría tener una pronta resolución que lo complicaría junto con varios ex funcionarios.
El recelo
Granjearse el recelo de los magistrados no termina aquí. Si se desdoblan las elecciones de autoridades provinciales de las de diputados y senadores, la Junta Electoral que controle los comicios de junio será provincial. En ella estarán sentados (y enfrentados) el ministro Fiscal Luis de Mitri y un miembro de la Legislatura que quiso destituirlo. Si el vicegobernador Sisto Terán es candidato a legislador por el oeste, deberá reemplazarlo Juan Ruiz Olivares. El tercero que zanjará cualquier discordia será el futuro presidente de la Corte. Héctor Eduardo Area Maidana concluye su mandato antes de fin de mes.
Pese a la fricción, aún nada es terminante. La Corte ha sobrevivido a fuerza de pragmatismo. Sus jueces sólo hablarán por los fallos cuando decidan tener la última palabra.







