10 Marzo 2003 Seguir en 
Prácticamente no existe acceso de guardería de autos, en nuestra ciudad, cuya vereda se encuentre en buenas condiciones. En la mayoría de los casos, esa superficie lleva un alisado de cemento en pésimo estado, cuyos agujeros e irregularidades debe esquivar el peatón que por allí pasa.
La Municipalidad no se preocupa por hacer cumplir la obligación que todo propietario tiene de mantener en condiciones razonables la acera que corresponde a su inmueble. No sabemos que exista, en la ordenanza respectiva, una excepción establecida a favor de quienes poseen guarderías. De más está decir que, como estas han aumentado exponencialmente en el sector céntrico, las veredas en deplorable estado también se han multiplicado.
Nos parece que la autoridad comunal tiene que atender tal situación, que es una más de las que operan en contra del buen orden de la ciudad que habitamos. Concretamente, le corresponde intimar a estos infractores a que construyan una acera regular (con material lo suficientemente resistente como para soportar el peso de los vehículos que entran y salen), y que la mantengan en aceptable condición.
La Municipalidad no se preocupa por hacer cumplir la obligación que todo propietario tiene de mantener en condiciones razonables la acera que corresponde a su inmueble. No sabemos que exista, en la ordenanza respectiva, una excepción establecida a favor de quienes poseen guarderías. De más está decir que, como estas han aumentado exponencialmente en el sector céntrico, las veredas en deplorable estado también se han multiplicado.
Nos parece que la autoridad comunal tiene que atender tal situación, que es una más de las que operan en contra del buen orden de la ciudad que habitamos. Concretamente, le corresponde intimar a estos infractores a que construyan una acera regular (con material lo suficientemente resistente como para soportar el peso de los vehículos que entran y salen), y que la mantengan en aceptable condición.







