Como todos los años, el Precop II del EEA Famaillá del INTA evaluó las pérdidas de cosecha en el cultivo de soja durante la campaña 2008/09, en su área de influencia (Tucumán y Santiago del Estero). Los datos preliminares del muestreo indican que fue una cosecha normal sobre las 310.680 ha cultivadas en Tucumán, y en las 643.870 ha en Santiago.
Los rendimientos de las zonas evaluadas arrojaron valores promedios de 2,968 kg/ha; en el 49% de los casos los rendimientos se encontraron por debajo de los 3.000 kg/ha y en el 51% restante entre los 3.000 y 4.000 kg/ha.
En cuanto a la humedad del grano durante la cosecha, el 10% de la superficie se ubicó en valores inferiores al 12%, el 39% entre el 12% y el 13,5%, y el 51% restante en valores mayores al 13,5% de humedad.
El cabezal o plataforma fue de tipo flexible y estuvo presente en el 100% de los casos. En lo que respecta al ancho, se encontraron las siguientes medidas: plataformas menores a 23 pies en el 42% de los casos y plataformas mayores a 23 y hasta 30 pies, en el 58% restante. Esto indica una constante predilección por plataformas de mayor tamaño. En lo que se refiere al cilindro trillador, el 83% de las cosechadoras estaban constituidas por barras batidoras tradicionales. En la totalidad de las máquinas se observó la distribución del rastrojo y se constató que el 33% tenía triturador de paja y un 95% desparramador de paja.
La uniformidad y distribución del rastrojo en lotes fue muy buena en el 63% de los casos analizados. Esto se debe tener en cuenta cuando se quiere tener uniformidad de rastrojo en el lote para una mayor y más pareja cobertura, y es fundamental para incrementar la capacidad de retención de agua, mejorar o mantener rendimientos y evitar la erosión.
Con respecto a la velocidad de avance de las cosechadoras ésta osciló entre los siguientes valores: el 55% lo hizo a velocidades menores a 6 km/h (que es la aconsejada como velocidad óptima de cosecha) y el 45% lo hizo entre 6,1 y 7 km/h.
En cuanto al almacenamiento de los granos, un 23% fue guardado en bolsas plásticas, un 16% en silos de campaña provisorios y un 61% fue entregado a las plantas de acopio. Las pérdidas de precosecha fueron de 12 kg/ha y las pérdidas por cosechadora de 154 kg/ha.
En el caso de éstas últimas, las pérdidas por plataforma fueron de 95 kg/ha y por la cola de las máquinas de 59 kg/ha.
Los técnicos del Precop II concluyeron que se detectó una mayor potencia de las máquinas con más ancho de trabajo y una paulatina disminución de pérdidas.
Para mayor información, los interesados podrán dirigirse a Proyecto Precop II, Módulo Tucumán- Santiago del Estero, en el INTA Famaillá, o través del e-mail lvicini@correo.inta.gov.ar.
Los rendimientos de las zonas evaluadas arrojaron valores promedios de 2,968 kg/ha; en el 49% de los casos los rendimientos se encontraron por debajo de los 3.000 kg/ha y en el 51% restante entre los 3.000 y 4.000 kg/ha.
En cuanto a la humedad del grano durante la cosecha, el 10% de la superficie se ubicó en valores inferiores al 12%, el 39% entre el 12% y el 13,5%, y el 51% restante en valores mayores al 13,5% de humedad.
El cabezal o plataforma fue de tipo flexible y estuvo presente en el 100% de los casos. En lo que respecta al ancho, se encontraron las siguientes medidas: plataformas menores a 23 pies en el 42% de los casos y plataformas mayores a 23 y hasta 30 pies, en el 58% restante. Esto indica una constante predilección por plataformas de mayor tamaño. En lo que se refiere al cilindro trillador, el 83% de las cosechadoras estaban constituidas por barras batidoras tradicionales. En la totalidad de las máquinas se observó la distribución del rastrojo y se constató que el 33% tenía triturador de paja y un 95% desparramador de paja.
La uniformidad y distribución del rastrojo en lotes fue muy buena en el 63% de los casos analizados. Esto se debe tener en cuenta cuando se quiere tener uniformidad de rastrojo en el lote para una mayor y más pareja cobertura, y es fundamental para incrementar la capacidad de retención de agua, mejorar o mantener rendimientos y evitar la erosión.
Con respecto a la velocidad de avance de las cosechadoras ésta osciló entre los siguientes valores: el 55% lo hizo a velocidades menores a 6 km/h (que es la aconsejada como velocidad óptima de cosecha) y el 45% lo hizo entre 6,1 y 7 km/h.
En cuanto al almacenamiento de los granos, un 23% fue guardado en bolsas plásticas, un 16% en silos de campaña provisorios y un 61% fue entregado a las plantas de acopio. Las pérdidas de precosecha fueron de 12 kg/ha y las pérdidas por cosechadora de 154 kg/ha.
En el caso de éstas últimas, las pérdidas por plataforma fueron de 95 kg/ha y por la cola de las máquinas de 59 kg/ha.
Los técnicos del Precop II concluyeron que se detectó una mayor potencia de las máquinas con más ancho de trabajo y una paulatina disminución de pérdidas.
Para mayor información, los interesados podrán dirigirse a Proyecto Precop II, Módulo Tucumán- Santiago del Estero, en el INTA Famaillá, o través del e-mail lvicini@correo.inta.gov.ar.







