09 Marzo 2003 Seguir en 
La "banda del camión" en pleno será sometida a juicio oral y público por el asesinato del adolescente Luis Gerardo Caro, quien fue baleado al término de un violento clásico entre San Martín y Atlético, disputado el 15 de setiembre de 2001. En los incidentes resultó herido Carlos Eduardo Argañaraz, quien recibió un balazo por la espalda.
El juez Alfonso Zottoli elevó la causa a juicio de acuerdo con el planteo de la fiscal Joaquina Vermal. La magistrada acusó a nueve "barrabravas" por el homicidio agravado, la tentativa de homicidio y el encubrimiento del hecho.
Sergio Gustavo "Flay" Roldán, líder del grupo, está acusado por ser el presunto autor de los disparos que terminaron con la vida de Caro, de 14 años, y que hirieron a Argañaraz.
Sus hermanos César Alejandro "Cucaracha", Diego Rafael "Condorito" y Claudio Marcelo Roldán, junto a Juan Carlos "Tata" Fenoglio, Silvina Roldán (hermana de "Flay"), Alejandra Salinas y Segundo "Chumuco" Velázquez, están imputados por su supuesta participación criminal en ambos hechos.
En tanto, José Luis Naranjo está acusado de encubrir a los presuntos asesinos.
El sábado 15 de setiembre Atlético ganó el partido amistoso por penales. Hubo incidentes dentro del estadio, por lo que la Policía reprimió con gases lacrimógenos y, a la salida, entre las corridas de los simpatizantes, hubo disparos de armas de fuego.
También se sospecha que hubo un cruento enfrentamiento entre las barras de los dos equipos, y que las víctimas cayeron en el fuego cruzado de una emboscada perfectamente planificada, que no fue materia de investigación en la Justicia.
En Pellegrini al 400 Caro recibió un disparo en el pecho, y cerca de allí Argañaraz fue baleado por la espalda. Ambas víctimas estaban desarmadas y huían del tumulto, porque nada tenían que ver con los enfrentamientos. Desde un primer momento empezó a sospecharse de los integrantes de "la banda del camión", que lleva ese nombre porque sus miembros solían juntarse en el camión de Fenoglio a beber y en ese vehículo se movilizaban para asistir a los partidos.
La resolución judicial, que podría derivar en la realización de un juicio este año, le adjudica a Fenoglio el rol de entregar las armas antes del partido, y de transportarlas. En su casa se halló la que sería el arma homicida.
Karina del Valle Quintana, pareja de "Condorito" Roldán, fue la que más aportes hizo a la investigación policial, al acusar directamente a su cuñado de haber ido armado a la cancha, al igual que su esposo y los demás Roldán.
Ella, además, dijo dónde estaban ocultos los acusados, y permitió de ese modo que el 26 de setiembre fueran detenidos por efectivos de Investigaciones.
Ahora la causa pasará, mediante sorteo, a una de las siete salas penales, y allí se fijará fecha para la realización del juicio oral, que por la cantidad de acusados y el tipo de delito, promete quedar en los anales de la historia judicial de Tucumán.
El juez Alfonso Zottoli elevó la causa a juicio de acuerdo con el planteo de la fiscal Joaquina Vermal. La magistrada acusó a nueve "barrabravas" por el homicidio agravado, la tentativa de homicidio y el encubrimiento del hecho.
Sergio Gustavo "Flay" Roldán, líder del grupo, está acusado por ser el presunto autor de los disparos que terminaron con la vida de Caro, de 14 años, y que hirieron a Argañaraz.
Sus hermanos César Alejandro "Cucaracha", Diego Rafael "Condorito" y Claudio Marcelo Roldán, junto a Juan Carlos "Tata" Fenoglio, Silvina Roldán (hermana de "Flay"), Alejandra Salinas y Segundo "Chumuco" Velázquez, están imputados por su supuesta participación criminal en ambos hechos.
En tanto, José Luis Naranjo está acusado de encubrir a los presuntos asesinos.
El sábado 15 de setiembre Atlético ganó el partido amistoso por penales. Hubo incidentes dentro del estadio, por lo que la Policía reprimió con gases lacrimógenos y, a la salida, entre las corridas de los simpatizantes, hubo disparos de armas de fuego.
También se sospecha que hubo un cruento enfrentamiento entre las barras de los dos equipos, y que las víctimas cayeron en el fuego cruzado de una emboscada perfectamente planificada, que no fue materia de investigación en la Justicia.
En Pellegrini al 400 Caro recibió un disparo en el pecho, y cerca de allí Argañaraz fue baleado por la espalda. Ambas víctimas estaban desarmadas y huían del tumulto, porque nada tenían que ver con los enfrentamientos. Desde un primer momento empezó a sospecharse de los integrantes de "la banda del camión", que lleva ese nombre porque sus miembros solían juntarse en el camión de Fenoglio a beber y en ese vehículo se movilizaban para asistir a los partidos.
La resolución judicial, que podría derivar en la realización de un juicio este año, le adjudica a Fenoglio el rol de entregar las armas antes del partido, y de transportarlas. En su casa se halló la que sería el arma homicida.
Karina del Valle Quintana, pareja de "Condorito" Roldán, fue la que más aportes hizo a la investigación policial, al acusar directamente a su cuñado de haber ido armado a la cancha, al igual que su esposo y los demás Roldán.
Ella, además, dijo dónde estaban ocultos los acusados, y permitió de ese modo que el 26 de setiembre fueran detenidos por efectivos de Investigaciones.
Ahora la causa pasará, mediante sorteo, a una de las siete salas penales, y allí se fijará fecha para la realización del juicio oral, que por la cantidad de acusados y el tipo de delito, promete quedar en los anales de la historia judicial de Tucumán.







