CARTAS

09 Marzo 2003
ASENTAMIENTOS ILEGALES
Los vecinos de Colombia al 4.200, cansados ya de los avatares que debemos sufrir a diario (calles rotas y sin luz, asaltos y robos, etcétera), ahora debemos padecer los asentamientos ilegales en terrenos fiscales que colindan con el canal. La Municipalidad nos obliga a arreglar frentes y veredas, gastos que salen de nuestro ya magro bolsillo, y luchamos por mantener nuestras casas limpias y bien pintadas. No es justo, entonces, que se permita este tipo de invasiones, que seguramente traerá consecuencias no deseadas, amén de la invitación que ya significa para que otros inescrupulosos hagan uso de estos terrenos como si fueran de su propiedad.
Miguel Chalup
Colombia 4.200
Bº O?Connor-Tucumán

UNIVERSIDAD GRATUITA
Juan B. Terán estipuló que el ingreso a la universidad sería irrestricto como regla fundamental, puesto que el Estado debe hacerse responsable de la educación pública. Los que conocían estas reglas desde el comienzo (y que ahora las desconocen) deberían optar por acatarlas mientras estén en la UNT. De no compartirlas, tendrían que dejar de formar parte de un ámbito que no condice con sus ideas. Por otro lado, si cada universidad se autofinancia, se exime al Estado de una de sus tareas fundamentales. Sumados a las otras obligaciones no cumplidas, los impuestos que pagamos no tendrían razón de ser en un Estado "privado".
Jorge Alberto Maciel
leicam34@hotmail.com.

SALUD PUBLICA
Los hospitales estatales tendrían que cubrir únicamente a los pacientes que no tienen obra social. La punta del ovillo que ahora está enredado parte de las obras sociales. El bolsillo de los asalariados (activos y pasivos) no puede recibir asistencia médica en los sanatorios, por el alto costo que tienen que afrontar. En consecuencia, se recurre a los hospitales y el desborde de pacientes es de tal magnitud que parecen hospitales de campaña. Tratamos de tener una excelente cobertura, desde una cirugía menor o mayor hasta de alta complejidad; o una simple o complicada patología de curación, mediante los aportes de la obra social y una medicina prepaga. Con gran sacrificio económico, creemos que es suficiente y decimos que estos beneficios los obtendremos para cuando nos enfermemos y podamos acudir a un sanatorio privado. Pero no tenemos el dinero para este lujo asistencial, sumado a la compra de medicamentos, coseguro y material descartable. No queda otra alternativa que estar en un hospital, a pesar de lo que aportábamos en cuota mensual a la obra social y a la medicina prepaga.
Ana María Ferrari
Santiago 1.517
S. M. de Tucumán

JUBILADOS
El sueldo de los jubilados está congelado desde hace años, mientras que el costo de vida aumenta sin parar. La mayoría de los jubilados cobra $ 220 y los pensionados entre $ 100 y $ 130. Lo que percibimos no alcanza a cubrir las mínimas necesidades: comprar medicamentos, alimentación diaria, más el incremento de las tarifas de servicios, que resulta imposible pagar. Por ello, es urgente conceder a los jubilados nacionales un haber básico mensual de $ 500. Es despiadado que en esta etapa de nuestras vidas se nos trate con esta indiferencia. No podemos continuar en esta situación de asfixiante pobreza. Los que legislan lo hacen en su propio y exclusivo beneficio, y no les interesan las penurias de la población.
Pablo Orellana
y muchas firmas más

J. B.Justo 198
Bella Vista-Tucumán

IMPUESTO A LOS CARTELES
En una forma más de atropello contra los contribuyentes, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán ha inventado un impuesto por ocupar los espacios públicos con publicidad de los negocios. Los comerciantes ya pagan una tasa por "Publicidad y Propaganda". Para ello se grava con un 10% sobre el Tacis, que a su vez grava el total de ventas. A ello se le suma un gravamen sobre el espacio público que ocupan los carteles. Es evidente, en este caso, que hay una doble imposición a la publicidad, tomada cada una con base distinta; una, a través de las ventas, y la otra, a través de los metros cuadrados que ocupan los carteles.
Yésica Romero
yesikarom@hotmail.com

HOSPITAL SAN JOSE
Hace un tiempo, el doctor Carlos Páez de la Torre (h) mencionaba en uno de sus artículos a la señora Antonia Colomer de Masaguer, entre otras, como integrante, en su época, del grupo "Damas de Misericordia" que contribuyeron para el mantenimiento del Hospital San José de la Villa de Medinas. Compenetrada de la imperiosa necesidad de los habitantes de la zona, carentes de recursos, me dirijo al director del Siprosa para pedirle que, por su intermedio, se amplíe, en lo posible, la infraestructura del mismo, dotándolo de medios tan necesarios como ser un laboratorio de análisis clínicos y bacteriológicos, y un equipo de rayos X. Creo que el doctor Masaguer podría continuar la obra benéfica iniciada por quien fue su bisabuela.
Carmen Lilia López de Vera
Riobamba y Colón
Villa La Trinidad (Tucumán)

CATAMARCA
En el comentario de esas "Dolorosas obviedades" de la autoría de la señora María Eugenia Valentié (LA GACETA Literaria 13/10/02) se preguntaba ¿qué nos pasó a los argentinos?, ¿acaso no éramos el granero del mundo?, ¿la Argentina potencia? Y concluye que necesitábamos, entre otras cualidades o virtudes, sensatez; valor para luchar contra la corrupción, la ineptitud y el despilfarro, tanto de gobernantes como de gobernados, para salir de este trance. La primera respuesta a esta sugerencia tiene el sabor amargo y la certeza de que la Argentina sigue cayéndose en el abismo; se infiere de la poco feliz actuación que le cupo al inefable personaje de la política vernácula, el señor Luis Barrionuevo en Catamarca. La segunda respuesta a la esperanzada inquietud de la señora Valentié, que resume el sentir de toda la ciudadanía, es la realidad de tener que soportar, con tanta pasividad, los desaires y la codicia a los que nos sometieron ciertos sectores de la dirigencia argentina, que no se conmueven ante la anarquía a la que nos llevaron irremediablemente.
Walter Fernando Abregú
Pje. Benito Lynch 3.422
S. M. de Tucumán

CAOS URBANO
Transitar por derecha, respetar semáforos, no estacionar en paradas de ómnibus, no andar en motos por veredas o peatonales, respetar el cruce a los transeúntes, no tocar bocina, no emitir ruidos molestos son normas antiguas. Nadie las respeta. Sumado a huelgas, manifestaciones, protestas, baches y repavimentaciones, el tránsito por la ciudad es cada vez más caótico. En esta época de crisis en la que caen los valores, las transgresiones son cada vez más osadas y comunes, como en Catamarca, o en la ONU. Claro que las normas, hechas para ordenar y hacer más armónica la convivencia, han sido siempre desvirtuadas para favorecer los poderes de turno. "Hecha la ley, hecha la trampa", dice el refrán, porque las normas castigan al ladrón de gallinas, pero las esquivan con impunidad los de guante blanco. ¿Será esa la razón por la que la gente no las acata? A lo mejor la solución sea dejarse de ordenamientos que nadie cumple y comenzar a dar ejemplos.
Javier Astigarraga
Lavaisse 876
S. M. de Tucumán

SIN AMBULANCIA
Al recuerdo lo ha marcado una distancia inalcanzable. Nuestros lugares cotidianos ya no existen, pero la misma esperanza nos une para siempre. Aquella esperanza del reencuentro será el único camino que nos acerca al Ser Supremo. El día ha terminado, amigo Luchino. El saludo cotidiano y la sonrisa amplia que acompañaba tus jornadas de trabajo se quedaron como entonces. Eran parte de las cosas de un pueblo chico. Es la costumbre misma que dibuja el rostro particular y que intentaba disfrazar las preocupaciones que tanto agobian. Es el resultado que ubica al hombre en las penumbras de una mañana. Es el llamado de atención -como decía mi amigo Tito- de poner freno a la incontrolable velocidad de esta vida, que de un modo cruel se llevó a un amigo. Ojalá que este Simoca que mira indefenso por su trato, sepa desconocer las irresponsables actitudes de los hombres que se robaron tantas ilusiones. De los que no previeron que tal vez una ambulancia podía detener el misterio de la muerte para prolongar el derecho a la vida.
Augusto Alberto Fernández
Av. Ricardo Balbín 8
Simoca-Tucumán

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