05 Agosto 2009 Seguir en 
TEHERAN, Irán.- Mahmud Ahmadineyad juró hoy como presidente de Irán para su segundo mandato, rodeado de fuertes medidas de seguridad y protestas en los alrededores del Parlamento, donde tuvo lugar la ceremonia. Según testigos, en la plaza de Baharestan, donde se ubica el edificio, hubo manifestantes que gritaban "muerte al dictador" y acusaban al mandatario de fraude. La Policía diluyó las protestas con gases.
Ignorando las marchas por el presunto fraude en las elecciones del 12 de junio, el presidente dijo que la alta participación en los comicios fue un reconocimiento de la revolución islámica de 1979 y del curso político de los últimos cuatro años. "No es importante quién votó a quién, ahora es importante mantener el sentimiento nacional y dar un gran paso hacia nuevos horizontes", señaló al comienzo de su discurso.
Gran número de policías y de voluntarios de la milicia oficial, los "basij", fueron desplegados en las adyacencias al edificio del Parlamento para impedir las protestas. En su mensaje, Ahmadineyad también se refirió a los países occidentales que hasta ahora se negaron a felicitarlo por su reelección. "Nadie en Irán espera sus felicitaciones", respondió.
Cuestionamientos
Los líderes de varias naciones, como Reino Unido, Francia y Alemania, rechazaron la posibilidad de enviar sus saludos a Ahmadineyad por las acusaciones de fraude de la oposición, que generaron una ola de protestas con más de 20 muertos.
Más de 1.000 manifestantes fueron detenidos, de los cuales 100 siguen en la cárcel. "Ni nos preocupan sus acercamientos gruñones ni sus sonrisas y felicitaciones", dijo el presidente, que tiene ahora dos semanas para presentar ante el Parlamento a su nuevo Gabinete de ministros para su aprobación.
En otro tramo de su discurso, Ahmadineyad agregó que en su segundo mandato el país actuará de forma más decisiva contra occidente y que no cederá ante la presión. Luego, afirmó que su país limitará sus negociaciones con el Organismo Internacional de Energía Atómica (Oiea) y no dialogará más con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) más Alemania sobre su controvertido programa nuclear.
"Nos alzaremos contra la arrogancia del mundo y trataremos de
tener un papel efectivo para cambiar el orden y eliminar la opresión global, la ocupación y discriminación", disparó el magistrado, y añadió que Irán desea la coexistencia pacífica con el mundo pero resistirá cualquier potencia que intente "acosarlo".
Por primera vez desde las elecciones del 12 de junio, la prensa extranjera fue invitada por el Gobierno iraní para cubrir la ceremonia y ser testigo, aunque de forma indirecta, de las protestas fuera del Parlamento. (DPA-Reuters)
Ignorando las marchas por el presunto fraude en las elecciones del 12 de junio, el presidente dijo que la alta participación en los comicios fue un reconocimiento de la revolución islámica de 1979 y del curso político de los últimos cuatro años. "No es importante quién votó a quién, ahora es importante mantener el sentimiento nacional y dar un gran paso hacia nuevos horizontes", señaló al comienzo de su discurso.
Gran número de policías y de voluntarios de la milicia oficial, los "basij", fueron desplegados en las adyacencias al edificio del Parlamento para impedir las protestas. En su mensaje, Ahmadineyad también se refirió a los países occidentales que hasta ahora se negaron a felicitarlo por su reelección. "Nadie en Irán espera sus felicitaciones", respondió.
Cuestionamientos
Los líderes de varias naciones, como Reino Unido, Francia y Alemania, rechazaron la posibilidad de enviar sus saludos a Ahmadineyad por las acusaciones de fraude de la oposición, que generaron una ola de protestas con más de 20 muertos.
Más de 1.000 manifestantes fueron detenidos, de los cuales 100 siguen en la cárcel. "Ni nos preocupan sus acercamientos gruñones ni sus sonrisas y felicitaciones", dijo el presidente, que tiene ahora dos semanas para presentar ante el Parlamento a su nuevo Gabinete de ministros para su aprobación.
En otro tramo de su discurso, Ahmadineyad agregó que en su segundo mandato el país actuará de forma más decisiva contra occidente y que no cederá ante la presión. Luego, afirmó que su país limitará sus negociaciones con el Organismo Internacional de Energía Atómica (Oiea) y no dialogará más con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) más Alemania sobre su controvertido programa nuclear.
"Nos alzaremos contra la arrogancia del mundo y trataremos de
tener un papel efectivo para cambiar el orden y eliminar la opresión global, la ocupación y discriminación", disparó el magistrado, y añadió que Irán desea la coexistencia pacífica con el mundo pero resistirá cualquier potencia que intente "acosarlo".
Por primera vez desde las elecciones del 12 de junio, la prensa extranjera fue invitada por el Gobierno iraní para cubrir la ceremonia y ser testigo, aunque de forma indirecta, de las protestas fuera del Parlamento. (DPA-Reuters)







