05 Agosto 2009 Seguir en 
No hubo fiesta familiar, como se esperaba. El presidente Barack Obama cumplió ayer 48 años y en lugar de almorzar con su mujer, Michelle, y sus dos hijas, lo hizo con legisladores demócratas para hablar sobre el sistema de sanidad y la situación económica, dos temas que están afectando su popularidad. Después, convidó torta con velitas entre los periodistas acreditados en la Casa Blanca. La veterana Helen Thomas recibe tres porciones.







