04 Agosto 2009 Seguir en 
SEUL, Corea del Sur.- El ex presidente estadounidense Bill Clinton llegó hoy a Pyongyang, la capital norcoreana, en una visita inesperada para obtener la liberación de dos periodistas norteamericanas condenadas a 12 años de trabajos forzados, en momentos de fuerte tensión internacional por el desafío nuclear de Corea del Norte.
El marido de la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton, fue recibido en el aeropuerto por el vicepresidente del Parlamento, Yang Hyong Sop, y por el viceministro de Relaciones Exteriores, Kim Kye-gwan.
Fuentes de la diplomacia estadounidense señalaron que ex mandatario buscará la liberación de las dos periodistas, la coreano-estadounidense Euna Lee y la sino-estadounidense Laura Ling, detenidas el 17 de marzo por haber cometido, según las autoridades de Pyongyang, "actos hostiles".
El tribunal a cargo del caso las condenó a 12 años de reeducación por el trabajo. "Queremos que las dos reporteras, que trabajan para la cadena de televisión californiana Current TV, regresen sanas y salvas", afirmó un miembro de la delegación norteamericana.
Conversaciones tensas
En tanto, la prensa surcoreana informó que autoridades de Pyongyang y de Washington mantuvieron consultas sobre la situación de las periodistas durante las últimas semanas. Al parecer, el Gobierno del presidente Barack Obama planeaba enviar al ex vicepresidente, Al Gore, pero Corea del Norte rechazó la idea para que la Casa Blanca enviara a un alto funcionario autorizado a llevar adelante las tratativas.
Según analistas políticos, el régimen comunista pretende utilizar a las reporteras para presionar a Estados Unidos y convencerlo de iniciar negociaciones directas, pese a la tensión de las relaciones bilaterales, durante los últimos meses, a causa del programa nuclear norcoreano. A propósito, Pyongyang reiteró su rechazo a retomar las conversaciones sobre su desnuclearización.
Las relaciones entre el régimen nocoreano y EEUU, así como con sus aliados, atraviesan su peor momento luego del segundo ensayo nuclear, ocurrido el 25 de mayo pasado. El Gobierno de Pyongyang procedió luego a una serie de disparos de misiles de corto alcance y anunció que no se consideraba vinculado al armisticio de 1953 que puso fin a la Guerra de Corea.
La prueba atómica y los disparos de misiles fueron condenados por el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que amplió las sanciones contra el régimen. Los norcoreanos reaccionaron y amenazaron con no renunciar nunca a sus ambiciones nucleares y con utilizar su plutonio con fines militares. (AFP-NA-Reuters)
El marido de la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton, fue recibido en el aeropuerto por el vicepresidente del Parlamento, Yang Hyong Sop, y por el viceministro de Relaciones Exteriores, Kim Kye-gwan.
Fuentes de la diplomacia estadounidense señalaron que ex mandatario buscará la liberación de las dos periodistas, la coreano-estadounidense Euna Lee y la sino-estadounidense Laura Ling, detenidas el 17 de marzo por haber cometido, según las autoridades de Pyongyang, "actos hostiles".
El tribunal a cargo del caso las condenó a 12 años de reeducación por el trabajo. "Queremos que las dos reporteras, que trabajan para la cadena de televisión californiana Current TV, regresen sanas y salvas", afirmó un miembro de la delegación norteamericana.
Conversaciones tensas
En tanto, la prensa surcoreana informó que autoridades de Pyongyang y de Washington mantuvieron consultas sobre la situación de las periodistas durante las últimas semanas. Al parecer, el Gobierno del presidente Barack Obama planeaba enviar al ex vicepresidente, Al Gore, pero Corea del Norte rechazó la idea para que la Casa Blanca enviara a un alto funcionario autorizado a llevar adelante las tratativas.
Según analistas políticos, el régimen comunista pretende utilizar a las reporteras para presionar a Estados Unidos y convencerlo de iniciar negociaciones directas, pese a la tensión de las relaciones bilaterales, durante los últimos meses, a causa del programa nuclear norcoreano. A propósito, Pyongyang reiteró su rechazo a retomar las conversaciones sobre su desnuclearización.
Las relaciones entre el régimen nocoreano y EEUU, así como con sus aliados, atraviesan su peor momento luego del segundo ensayo nuclear, ocurrido el 25 de mayo pasado. El Gobierno de Pyongyang procedió luego a una serie de disparos de misiles de corto alcance y anunció que no se consideraba vinculado al armisticio de 1953 que puso fin a la Guerra de Corea.
La prueba atómica y los disparos de misiles fueron condenados por el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que amplió las sanciones contra el régimen. Los norcoreanos reaccionaron y amenazaron con no renunciar nunca a sus ambiciones nucleares y con utilizar su plutonio con fines militares. (AFP-NA-Reuters)







