02 Agosto 2009 Seguir en 
MOSCU.- El jefe de gobierno de Rusia, Vladimir Putin, se sumergió ayer a bordo de un minisubmarino en el lago de agua dulce más antiguo del mundo, el lago Baikal, en el sur de Siberia, para revisar cristales de gas potencialmente valiosos. Pero además, para dar mayor dimensión a su imagen de intrépido.
Ex agente secreto, cinturón negro de judo, que voló en un avión de combate y disparó a un tigre siberiano en la selva, esta vez Putin, de 56 años, descendió 4.000 metros en el lago más profundo del planeta.
Riqueza fantástica
Allí, escondidos en el casi inexplorado lecho lacustre, hay grandes depósitos de hidratos de clatrato, cristales envueltos en uno de los productos más lucrativos de Rusia: gas natural. Se estima que los hidratos del Baikal contienen cerca de 1 billón de metros cúbicos de gas natural, cantidad comparable con los mayores campos de gas descubiertos en el mundo. La extracción está prohibida en el lago, que es una reserva natural.
Antes de cerrar las escotillas del sumergible Mir-2, Putin pudo observar muestras de cristales burbujeando bajo el agua. "Se puede tocar. Hay muy pocas personas que han sostenido hidratos en sus manos, y menos hidratos de Baikal", dijo Robert Nigmatullin, jefe del Instituto de Oceanología. "También se pueden ver prendidos; se queman", agregó.
Putin, que también fue presidente de su país, cultiva su imagen varonil con la que, según las encuestas, ha ganado admiradores, especialmente entre las mujeres rusas. Ayer volvió a la superficie con un aspecto pálido y un poco mareado tras pasar más de cuatro horas y media bajo el agua. (Reuters)
Ex agente secreto, cinturón negro de judo, que voló en un avión de combate y disparó a un tigre siberiano en la selva, esta vez Putin, de 56 años, descendió 4.000 metros en el lago más profundo del planeta.
Riqueza fantástica
Allí, escondidos en el casi inexplorado lecho lacustre, hay grandes depósitos de hidratos de clatrato, cristales envueltos en uno de los productos más lucrativos de Rusia: gas natural. Se estima que los hidratos del Baikal contienen cerca de 1 billón de metros cúbicos de gas natural, cantidad comparable con los mayores campos de gas descubiertos en el mundo. La extracción está prohibida en el lago, que es una reserva natural.
Antes de cerrar las escotillas del sumergible Mir-2, Putin pudo observar muestras de cristales burbujeando bajo el agua. "Se puede tocar. Hay muy pocas personas que han sostenido hidratos en sus manos, y menos hidratos de Baikal", dijo Robert Nigmatullin, jefe del Instituto de Oceanología. "También se pueden ver prendidos; se queman", agregó.
Putin, que también fue presidente de su país, cultiva su imagen varonil con la que, según las encuestas, ha ganado admiradores, especialmente entre las mujeres rusas. Ayer volvió a la superficie con un aspecto pálido y un poco mareado tras pasar más de cuatro horas y media bajo el agua. (Reuters)







