02 Agosto 2009 Seguir en 
PALMA DE MALLORCA, España).- El rey Juan Carlos de España y la reina Sofía iniciaron ayer sus tradicionales vacaciones en Mallorca, a pesar del reciente atentado perpetrado por la banda separatista vasca ETA en la isla, que causó la muerte de dos guardias civiles. "Hay que combatirlos hasta acabar con ellos", dijo en sus primeras declaraciones al descender del avión en el sector militar del aeropuerto Son Sant Joan.
Juan Carlos expresó asimismo que se siente "segurísimo" en Mallorca, donde la policía investiga el atentado con explosivos perpetrado el jueves, un día después de otro ataque con coche bomba contra un cuartel de la Guardia Civil en Burgos, que sólo causó heridos.
Tras su arribo, el monarca se trasladó conduciendo personalmente su limusina al palacio Marivent, la residencia de verano de la familia real, que está ubicada a sólo ocho kilómetros del balneario de Palmanova, donde se produjo el atentado que conmovió al país, perpetrado en vísperas de los 50 años de existencia de la organización armada separatista.
Entre tanto, la policía pudo pudo establecer que la bomba lapa que usaron los terroristas en Mallorca fue detonada mediante un mecanismo temporizador, lo que permitió a los autores abandonar la isla mucho antes de la explosión. "Es poco probable que los agresores se encuentren escondidos acá", dijo un investigador, sosteniendo la tesis de que la bomba no estalló por control remoto, sino por medio de un mecanismo temporizador que les dio tiempo suficiente para huir de la capital de las Baleares. La segunda bomba lapa colocada en otro vehículo, que la Policía detonó luego de horas de trabajo, puede haber dado sostén a esta posibilidad, dijeron fuentes cercanas a la investigación.
Un problema al que se enfrenta la pesquisa es la falta de sistemas de prevención en el edificio de la Guardia Civil de Mallorca. A tal punto, que los investigadores recurrieron a las cámaras de seguridad de hoteles cercanos al cuartel donde se produjo el atentado para tener una idea de lo que pasó en los alrededores antes de la explosión. (DPA-Especial)
Juan Carlos expresó asimismo que se siente "segurísimo" en Mallorca, donde la policía investiga el atentado con explosivos perpetrado el jueves, un día después de otro ataque con coche bomba contra un cuartel de la Guardia Civil en Burgos, que sólo causó heridos.
Tras su arribo, el monarca se trasladó conduciendo personalmente su limusina al palacio Marivent, la residencia de verano de la familia real, que está ubicada a sólo ocho kilómetros del balneario de Palmanova, donde se produjo el atentado que conmovió al país, perpetrado en vísperas de los 50 años de existencia de la organización armada separatista.
Entre tanto, la policía pudo pudo establecer que la bomba lapa que usaron los terroristas en Mallorca fue detonada mediante un mecanismo temporizador, lo que permitió a los autores abandonar la isla mucho antes de la explosión. "Es poco probable que los agresores se encuentren escondidos acá", dijo un investigador, sosteniendo la tesis de que la bomba no estalló por control remoto, sino por medio de un mecanismo temporizador que les dio tiempo suficiente para huir de la capital de las Baleares. La segunda bomba lapa colocada en otro vehículo, que la Policía detonó luego de horas de trabajo, puede haber dado sostén a esta posibilidad, dijeron fuentes cercanas a la investigación.
Un problema al que se enfrenta la pesquisa es la falta de sistemas de prevención en el edificio de la Guardia Civil de Mallorca. A tal punto, que los investigadores recurrieron a las cámaras de seguridad de hoteles cercanos al cuartel donde se produjo el atentado para tener una idea de lo que pasó en los alrededores antes de la explosión. (DPA-Especial)







