01 Agosto 2009 Seguir en 
TEGUCIGALPA, Honduras.- El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, dijo anoche que su país será capaz de resistir la presión internacional y fustigó duramente a Estados Unidos y a Venezuela, enemigos políticos que muestran ahora una voz común en contra del golpe de Estado.
Hace poco más de un mes, el entonces presidente Manuel Zelaya fue removido del poder por los militares, acusado de violar la Constitución al querer realizar una consulta que le permitiría extender su mandato.
La destitución de Zelaya, un aliado del presidente izquierdista Hugo Chávez, generó la condena de la comunidad internacional, incluido EEUU, que retiró las visas a cuatro importantes funcionarios del Gobierno interino.
"Nosotros no aceptamos que nos impongan nada. Aquí no hay ningún país, por muy poderoso que sea, que va a venir a decirnos a nosotros qué es lo que tenemos que hacer", dijo Micheletti en una entrevista con la agencia de noticias Reuters, que se realizó un salón de la casa presidencial.
Aunque el Gobierno interino insistió en que está dispuesto a dialogar para buscar una salida a una de las peores crisis en América Central en décadas, las charlas no parecen dar frutos en una nación en donde el 70 % de la población es pobre.
Cuando se le preguntó si Honduras podría resistir la situación de aislamiento internacional -que ha implicado recortes de ayuda externa y eventuales problemas de abastecimiento- Micheletti fue categórico: "sí. La podemos perfectamente soportar".
"Nosotros tenemos mucho respeto a los norteamericanos. Pero si ellos deciden romper las relaciones con nosotros, están cometiendo un error porque están tratando de llevar a un país pobre a mayor pobreza", dijo Micheletti desde la sede presidencial rodeada de militares.
Por otra parte, el Gobierno de facto hondureño levantó ayer el toque de queda de varias horas que, a excepción del período comprendido entre el 12 y el 16 de julio, mantenía desde el golpe de Estado que le llevó al poder el pasado 28 de junio .
Pero el levantamiento de la medida no comprende a todo el territorio. En paralelo, el depuesto Zelaya pronosticó desde Managua una "violencia generalizada" en su país si no se revierte el golpe. (Especial-Reuters)
Hace poco más de un mes, el entonces presidente Manuel Zelaya fue removido del poder por los militares, acusado de violar la Constitución al querer realizar una consulta que le permitiría extender su mandato.
La destitución de Zelaya, un aliado del presidente izquierdista Hugo Chávez, generó la condena de la comunidad internacional, incluido EEUU, que retiró las visas a cuatro importantes funcionarios del Gobierno interino.
"Nosotros no aceptamos que nos impongan nada. Aquí no hay ningún país, por muy poderoso que sea, que va a venir a decirnos a nosotros qué es lo que tenemos que hacer", dijo Micheletti en una entrevista con la agencia de noticias Reuters, que se realizó un salón de la casa presidencial.
Aunque el Gobierno interino insistió en que está dispuesto a dialogar para buscar una salida a una de las peores crisis en América Central en décadas, las charlas no parecen dar frutos en una nación en donde el 70 % de la población es pobre.
Cuando se le preguntó si Honduras podría resistir la situación de aislamiento internacional -que ha implicado recortes de ayuda externa y eventuales problemas de abastecimiento- Micheletti fue categórico: "sí. La podemos perfectamente soportar".
"Nosotros tenemos mucho respeto a los norteamericanos. Pero si ellos deciden romper las relaciones con nosotros, están cometiendo un error porque están tratando de llevar a un país pobre a mayor pobreza", dijo Micheletti desde la sede presidencial rodeada de militares.
Por otra parte, el Gobierno de facto hondureño levantó ayer el toque de queda de varias horas que, a excepción del período comprendido entre el 12 y el 16 de julio, mantenía desde el golpe de Estado que le llevó al poder el pasado 28 de junio .
Pero el levantamiento de la medida no comprende a todo el territorio. En paralelo, el depuesto Zelaya pronosticó desde Managua una "violencia generalizada" en su país si no se revierte el golpe. (Especial-Reuters)







