31 Julio 2009 Seguir en 
GINEBRA.- La ONU inició ayer el proceso correspondiente para despenalizar el masticado de la hoja de coca, a petición de Bolivia, con el argumento básico de que es un derecho de los pueblos indígenas. El Consejo Económico y Social de la ONU (Ecosoc) puso en marcha el procedimiento de enmienda de la Convención Unica de Naciones Unidas sobre Estupefacientes, que data de 1961 y a la que se han adherido 183 países.
La iniciativa de Bolivia utiliza una prerrogativa de poder abrir un proceso de consulta de 18 meses con los demás firmantes para proponer enmiendas. Según indicó la embajadora de Bolivia en Ginebra, Angélica Navarro, la reforma no procura que los países donde esta práctica es secular puedan preservarla sin que ello implique violar una norma internacional. El Ecosoc, depositario de la Convención y de sus mecanismos de modificación, está compuesto por 54 Estados que se rotan periódicamente según una composición regional. Por América Latina lo integran este año Bolivia, Perú, Brasil, Uruguay, Guatemala, Barbados, El Salvador y Venezuela.
Bolivia busca eliminar dos incisos de un artículo de la Convención, para que se deje de considerar ilegítimo el "acullico". En una carta de motivación, el presidente Evo Morales sostiene que se trata de una práctica sociocultural, ritual y milenaria de los pueblos indígenas andinos, que la practican millones de personas en Bolivia, Perú, el norte de Argentina y Chile, Ecuador y Colombia.
Fundamento clave
Además, afirma que el "coqueo" no produce daño a la salud y no causa trastorno ni adicción. "En cambio, ayuda a mitigar las sensaciones de hambre; da energía durante largas jornadas laborales y mejora el desarrollo del metabolismo en la alta montaña", agrega. "Mascar coca no significa consumir cocaína", agrega Morales, ya que el alcaloide, que se encuentra en proporciones inferiores al 0,8% en la hoja de coca y que se ingiere por vía oral a través de la masticación, no es estable en un medio ácido como el estómago y se hidroliza en su interior. Morales cita la declaración de la ONU en 2007, que otorga a los pueblos autóctonos el derecho a proteger sus patrimonios culturales. (AFP-NA)
La iniciativa de Bolivia utiliza una prerrogativa de poder abrir un proceso de consulta de 18 meses con los demás firmantes para proponer enmiendas. Según indicó la embajadora de Bolivia en Ginebra, Angélica Navarro, la reforma no procura que los países donde esta práctica es secular puedan preservarla sin que ello implique violar una norma internacional. El Ecosoc, depositario de la Convención y de sus mecanismos de modificación, está compuesto por 54 Estados que se rotan periódicamente según una composición regional. Por América Latina lo integran este año Bolivia, Perú, Brasil, Uruguay, Guatemala, Barbados, El Salvador y Venezuela.
Bolivia busca eliminar dos incisos de un artículo de la Convención, para que se deje de considerar ilegítimo el "acullico". En una carta de motivación, el presidente Evo Morales sostiene que se trata de una práctica sociocultural, ritual y milenaria de los pueblos indígenas andinos, que la practican millones de personas en Bolivia, Perú, el norte de Argentina y Chile, Ecuador y Colombia.
Fundamento clave
Además, afirma que el "coqueo" no produce daño a la salud y no causa trastorno ni adicción. "En cambio, ayuda a mitigar las sensaciones de hambre; da energía durante largas jornadas laborales y mejora el desarrollo del metabolismo en la alta montaña", agrega. "Mascar coca no significa consumir cocaína", agrega Morales, ya que el alcaloide, que se encuentra en proporciones inferiores al 0,8% en la hoja de coca y que se ingiere por vía oral a través de la masticación, no es estable en un medio ácido como el estómago y se hidroliza en su interior. Morales cita la declaración de la ONU en 2007, que otorga a los pueblos autóctonos el derecho a proteger sus patrimonios culturales. (AFP-NA)







