Se culpan mutuamente del crimen de Estrella

Gómez rompió el silencio y dijo que no estuvo en el auto de la víctima. Afirmó que él fue quien salvó a una jovencita. "Ambiente pesado". Hoy dictan sentencia.

Gómez dijo que no estaba cuando mataron a estrella.
Gómez dijo que no estaba cuando mataron a estrella.
07 Marzo 2003
La última jornada de debate en el juicio por el asesinato del remisero Edgardo Estrella aportó nuevos elementos que comprometen a los tres imputados. Además, se evidenció el carácter violento de uno de los acusados, quien insultó a un abogado. Hoy se emitirán los alegatos y luego se dictarían la sentencia.
El acusado Juan Ramón Gómez, de 21 años, declaró ayer por primera vez en esta causa. El joven reconoció que en los primeros minutos del domingo 3 de enero de 1999 se encontró con Juan Carlos Paz y que empezó a beber en un barcito del barrio Fátima, del Ingenio San Juan, y que luego se sumó su primo Leonardo Antonio Torres, quien vive en la zona. También dijo que efectivamente mataron al perro de María Toscano, pero señaló que fue Paz quien lo hizo.

Las diferencias
Pero en su declaración marcó una gran diferencia con los dichos de Torres (el único que había declarado hasta ahora, involucrando a sus dos amigos). Gómez aseguró que luego de matar al perro, Paz le apuntó con el revólver a María Fernanda Monteros, y que fue él quien le levantó la mano para que no la matara.
Torres dijo que fue él quien salvó a la jovencita, y sus dichos fueron ratificados pro ella. Luego, dijo, fueron los tres a bailar a Lastenia, pero como el ambiente estaba muy pesado por lo ocurrido poco antes, decidió irse a la casa de su suegra en un remise. El conductor, dijo, lo dejó a dos cuadras porque temía ingresar al barrio Alejandro Heredia, donde fue ejecutado Estrella, por la oscuridad. De esta manera aseguró no haber participado en el asalto a Estrella.
Hoy emitirán sus alegatos el fiscal Juan santos Suárez, los querellantes Mario Mirra y Leandro Robles, y los defensores Roberto Flores, por Gómez, y las defensoras oficiales María de las Mercedes Carrizo, por Torres, y Rosa Nosetti, por Paz. Luego, el tribunal integrado por Liliana Vitar, Eudoro Albo y Elva Jiménez, dictaría sentencia.

Ejecutado en el piso

Las explicaciones del médico forense Ezequiel Jiménez, acerca del informe de la autopsia practicada a Edgardo Estrella fueron contundentes.
Jiménez afirmó que en el crimen debe haber participado más de una persona (Leonardo Torres en su declaración en instrucción afirmó que fue sólo Juan Gómez).

Alevosía
El médico explicó que los cuatro disparos que le efectuaron en la nuca al remisero no pueden haberse producido cuando este estaba de pie (así lo describió Torres) porque, además de que el primer impacto lo hubiera hecho caer, tenía fuertes golpes en la cabeza (previos a los disparos y que lo habrían dejado inconsciente). Por ello, se estima que estaba tirado en el piso, boca abajo, cuando lo ejecutaron. Los dichos de Jiménez probarían que el crimen se produjo con alevosía, por lo que, si los acusados son encontrados culpables su situación será aún más grave.

Insultos y rotación

Nélida Julán tuvo que ser revisada por un médico antes de declarar. Pero su nieto, el acusado Juan Carlos Paz, imposibilitó el acto. Aparentemente le habría dicho a la anciana que no dijera nada, lo que motivó la reacción del querellante Mario Mirra.
Paz, entonces, habría insultado al abogado. El letrado pidió que se cambiara la ubicación de los acusados para que no estuvieran frente a él y al fiscal acusado Juan Santos Suárez. Tras un breve cuarto intermedio, los jueces resolvieron ubicarlos enfrente de ellos, en el lugar donde estaban hasta ese momento los defensores. Al mismo tiempo, se desalojó la sala de audiencias.

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