30 Julio 2009 Seguir en 
OCOTAL, Nicaragua.- El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, anunció que hoy empezará a organizar en la frontera nicaragüense un "ejército popular y pacífico", integrado por militantes leales, con el objetivo de regresar a su país para revertir el golpe de Estado que lo sacó del poder hace un mes.
"Comenzaremos con la etapa de capacitación, entrenamiento y vigilancia de esta fuerza, que Honduras necesita para defender sus derechos", explicó el mandatario, durante un mitin con 300 militantes, en la ciudad de Ocotal, 226 kilómetros al norte de Managua. Además, afirmó que los miembros de la agrupación "usarán las armas de la inteligencia y de la razón".
Los entrenamientos se realizarán en fincas que el depuesto gobernante gestionará en las afueras de la localidad fronteriza, para intentar un tercer retorno en los próximos días, con el apoyo de la comunidad internacional.
En otro tramo de su discurso, Zelaya sostuvo: "quiero regresar a Tegucigalpa con un acuerdo político, es cierto, pero quiero regresar porque el pueblo ganó la batalla y me llevó a la Presidencia".
El jefe de Estado, quien fue desplazado del poder el pasado 28 de junio, instaló en Ocotal su base de operaciones con el consentimiento del presidente nicaragüense, Daniel Ortega. Ante la multitud, aseguró que permanece en ese país en calidad de "huésped" de Ortega, quien le aseguró que no hiciera caso a la oposición política que lo acusa de violar la soberanía.
Finalmente, el mandatario derrocado expresó que espera reunirse mañana, en Ocotal, con su esposa, Xiomara Castro, su hija menor y su madre, que recibieron un permiso judicial para cruzar la frontera hacia Nicaragua. (AFP-NA-Reuters-DPA)
"Comenzaremos con la etapa de capacitación, entrenamiento y vigilancia de esta fuerza, que Honduras necesita para defender sus derechos", explicó el mandatario, durante un mitin con 300 militantes, en la ciudad de Ocotal, 226 kilómetros al norte de Managua. Además, afirmó que los miembros de la agrupación "usarán las armas de la inteligencia y de la razón".
Los entrenamientos se realizarán en fincas que el depuesto gobernante gestionará en las afueras de la localidad fronteriza, para intentar un tercer retorno en los próximos días, con el apoyo de la comunidad internacional.
En otro tramo de su discurso, Zelaya sostuvo: "quiero regresar a Tegucigalpa con un acuerdo político, es cierto, pero quiero regresar porque el pueblo ganó la batalla y me llevó a la Presidencia".
El jefe de Estado, quien fue desplazado del poder el pasado 28 de junio, instaló en Ocotal su base de operaciones con el consentimiento del presidente nicaragüense, Daniel Ortega. Ante la multitud, aseguró que permanece en ese país en calidad de "huésped" de Ortega, quien le aseguró que no hiciera caso a la oposición política que lo acusa de violar la soberanía.
Finalmente, el mandatario derrocado expresó que espera reunirse mañana, en Ocotal, con su esposa, Xiomara Castro, su hija menor y su madre, que recibieron un permiso judicial para cruzar la frontera hacia Nicaragua. (AFP-NA-Reuters-DPA)







