Sarkozy retoma por un día la función de gobierno en Francia

El presidente se muestra bien de salud, pero las dudas no se disipan.

DESPUES DEL SUSTO. El mandatario francés reparte sonrisas a toda hora. REUTER
DESPUES DEL SUSTO. El mandatario francés reparte sonrisas a toda hora. REUTER
29 Julio 2009
PARIS.- El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, canceló hasta nuevo aviso una visita al monte Saint-Michel y se tomó ayer un día de descanso tras sufrir el domingo un desvanecimiento mientras realizaba ejercicios físicos.
Sarkozy se encuentra con su esposa, Carla Bruni, en la residencia de Versalles. El político sufrió un malestar mientras corría por los jardines de su residencia de verano. Fue trasladado en helicóptero para su hospitalización y pasó la noche en una clínica militar, donde le practicaron diversos estudios.
Según los médicos, está bien de salud, pero tiene que relajarse y aliviarse del stress. Además, le recomendaron que tomara varios días de reposo. No obstante, el mandatario tiene previsto dirigir hoy la última reunión del gabinete, para luego ir de vacaciones de verano a la residencia familiar de su esposa, en el Mediterráneo.

Mala experiencia popular
El trasfondo del actual revuelo son las malas experiencias de los franceses con asuntos similares. El estado de salud del presidente fue considerado durante mucho tiempo un secreto de Estado, casi como en el caso del líder del Kremlin en tiempos de la Unión Soviética. François Mitterrand ocultó así desde antes de ganar el cargo un cáncer. Y Georges Pompidou murió a los 62 años, antes de terminar su mandato, sin que la opinión pública se hubiese enterado que padecía de un mal terminal. Sarkozy , que por su hiperactividad lo apodan "Speedy" y "10.000 voltios", prometió brindar actualizaciones regulares de su estado físico cuando asumió el cargo. Un chequeo de rutina a principios de mes indicó que exámenes de sangre y cardiovasculares habían dado resultados normales.
Pero, dos días después del colapso, atribuido a una fatiga tras correr durante horas, aunque después se dijo que presentaba un cuadro de lipotimia o que había sufrido un síncope vagal, los principales diarios franceses advirtieron que el país no necesita un "hiperpresidente".
Según el primer diagnóstico médico difundido por la oficina de gobierno, el mandatario sufrió un malestar lipotímico debido al esfuerzo sostenido por el fuerte calor, en un contexto de fatiga vinculado con una sobrecarga de trabajo. "¿El malestar de Sarkozy es realmente leve? ¿El comunicado del Elíseo es creíble? ¿Es la hiperactividad del presidente la causa de este malestar? ¿Pudo contribuir a ello su régimen alimentario?", acribilló a preguntas el diario "Le Parisien".  
El presidente de 54 años está haciendo una dieta para no engordar demasiado, y se dice que no se permite ni un minuto de descanso. En dos años de gobierno visitó 65 países. Además se cree que su mujer, 13 años más joven que él, lo mantiene en constante actividad. (DPA)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios