27 Julio 2009 Seguir en 
ROMA, Italia.- La existencia de unas 30 tumbas fenicias del año 300 antes de Cristo en el jardín de Villa Certosa, la mansión privada del primer ministro italiano Silvio Berlusconi en la isla de Cerdeña, desató una nueva polémica en Italia.
El posible hallazgo, que no fue declarado por el jefe de Gobierno, se conoció a través de una de las grabaciones entregadas por la prostituta de lujo Patrizia D’Addario a la Fiscalía de la ciudad de Bari, y que por estos días fuera publicada por el semanario L’Espresso.
En una de las conversaciones -captadas durante fiestas privadas- Berlusconi reveló datos sobre la existencia de importantes restos de antigüedad en su jardín privado.
Tras la trascendencia pública, la Asociación Nacional de Arqueólogos remarcó la necesidad de que se respeten los procedimientos previstos por el Código de Bienes Culturales y del Paisaje, con vistas a investigar el lugar para evaluar mejor la entidad de los descubrimientos.
De confirmarse el hallazgo (hasta ahora desconocido para la comunidad científica) representaría un dato importantísimo para el estudio de la expansión fenicia en la isla, agregó la Asociación en una nota publicada por medios de difusión italianos.
El principal partido de la oposición, el Demócrata, emplazó a Berlusconi a informar urgentemente al Parlamento sobre lo sucedido. "Es necesario saber si existen o no estas tumbas fenicias en la residencia del premier y, sobre todo, si han sido informadas o no a las autoridades competentes", señaló el senador Andrea Marcucci.
En cambio, el partido de Berlusconi, Pueblo de la Libertad, sigue defendiendo a su líder. El ministro de Exteriores, Franco Frattini, aseguró que la prostituta recibió dinero para declarar en contra del primer ministro y dar a conocer todos estos datos.
De comprobarse la existencia de las tumbas, el jefe de Gobierno podría estar sujeto a una investigación. Según las leyes italianas, descubrimientos de relevancia histórica o arqueológica en terrenos privados tienen que ser reportados para que las autoridades procedan a inspeccionarlos.
Las grabaciones, en las que supuestamente Berlusconi habla con D’Addario, fascinaron a Italia al revelar detalles de su presunto vínculo con la trabajadora sexual.
Berlusconi no negó que D’Addario fuera a su casa, pero sostuvo que no sabía que era una chica de compañía y que nunca pagó por sexo. Después de que los detalles de las transcripciones hayan trascendido, el político, de 72 años, intentó quitar importancia al escándalo: "no soy un santo, todos lo saben", dijo.
Un sondeo publicado la semana pasada demostró que su tasa de aprobación había caído por debajo 50%, por primera vez desde que ganó abrumadoramente las elecciones el año pasado. (Especial - Prensa Latina)
El posible hallazgo, que no fue declarado por el jefe de Gobierno, se conoció a través de una de las grabaciones entregadas por la prostituta de lujo Patrizia D’Addario a la Fiscalía de la ciudad de Bari, y que por estos días fuera publicada por el semanario L’Espresso.
En una de las conversaciones -captadas durante fiestas privadas- Berlusconi reveló datos sobre la existencia de importantes restos de antigüedad en su jardín privado.
Tras la trascendencia pública, la Asociación Nacional de Arqueólogos remarcó la necesidad de que se respeten los procedimientos previstos por el Código de Bienes Culturales y del Paisaje, con vistas a investigar el lugar para evaluar mejor la entidad de los descubrimientos.
De confirmarse el hallazgo (hasta ahora desconocido para la comunidad científica) representaría un dato importantísimo para el estudio de la expansión fenicia en la isla, agregó la Asociación en una nota publicada por medios de difusión italianos.
El principal partido de la oposición, el Demócrata, emplazó a Berlusconi a informar urgentemente al Parlamento sobre lo sucedido. "Es necesario saber si existen o no estas tumbas fenicias en la residencia del premier y, sobre todo, si han sido informadas o no a las autoridades competentes", señaló el senador Andrea Marcucci.
En cambio, el partido de Berlusconi, Pueblo de la Libertad, sigue defendiendo a su líder. El ministro de Exteriores, Franco Frattini, aseguró que la prostituta recibió dinero para declarar en contra del primer ministro y dar a conocer todos estos datos.
De comprobarse la existencia de las tumbas, el jefe de Gobierno podría estar sujeto a una investigación. Según las leyes italianas, descubrimientos de relevancia histórica o arqueológica en terrenos privados tienen que ser reportados para que las autoridades procedan a inspeccionarlos.
Las grabaciones, en las que supuestamente Berlusconi habla con D’Addario, fascinaron a Italia al revelar detalles de su presunto vínculo con la trabajadora sexual.
Berlusconi no negó que D’Addario fuera a su casa, pero sostuvo que no sabía que era una chica de compañía y que nunca pagó por sexo. Después de que los detalles de las transcripciones hayan trascendido, el político, de 72 años, intentó quitar importancia al escándalo: "no soy un santo, todos lo saben", dijo.
Un sondeo publicado la semana pasada demostró que su tasa de aprobación había caído por debajo 50%, por primera vez desde que ganó abrumadoramente las elecciones el año pasado. (Especial - Prensa Latina)







