EL PARAISO, Honduras.- Mientras el presidente hondureño, Manuel Zelaya, derrocado mediante un golpe de Estado, continúa refugiado en la localidad nicaragüense de Ocotal, cercana a la frontera con su país, las Fuerzas Armadas confirmaron su respaldo al plan del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, quien propuso la restitución con ciertas condiciones.
El diario español "El País" publicó que, mediante un comunicado, el Ejército remarcó su "subordinación a la autoridad civil" y el respeto a la Constitución. En tanto, el jefe del Estado Mayor de Honduras, Romeo Vásquez, afirmó que no dispararán contra los seguidores del mandatario derrocado que se apostaron en la frontera.
En otro orden, el militar, que encabezó la destitución de Zelaya el 28 de junio, negó el golpe y aseguró que el desplazamiento del mandatario se concretó con los procedimientos establecidos en la Constitución. "El Ejército se limitó a cumplir órdenes", insistió.
A propósito de la postura que adquirieron las Fuerzas Armadas, un ministro que acompaña al presidente depuesto en la frontera con Nicaragua declaró que el comunicado es "un primer paso en el camino correcto", pero aclaró que no confiaban en el Ejército.
"Sabemos el modus operandi para capturarlo. Sería secuestrado en una zona de la frontera, donde tienen escondidas a tropas especializadas en operaciones nocturnas", explicó el funcionario, quien pidió la reserva de su identidad.
Refugiado
En tanto, Zelaya seguía hospedado en un hotel de ubicado en las montañas de Nicaragua, en Ocotal, a 226 kilómetros de Managua. Según sus allegados, se levanta temprano y mantiene reuniones con líderes políticos.

También recibió llamadas de algunos presidente latinoamericanos (el sábado habló con el brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva, el paraguayo Fernando Lugo y el mexicano Felipe Calderón).
Por las tarde, el magistrado viaja hacia la frontera para animar a sus simpatizantes. Allí tiene previsto armar un campamento para organizar la resistencia. Sin embargo, muchos de los seguidores están cansados y pasan hambre. Además, temen por represalias si retornan a su país.
El presidente constitucional estudia la posibilidad de viajar, en las próximas horas, a Estados Unidos, donde se cuestionó con dureza, al igual que buena parte de la comunidad internacional, su presencia en la frontera.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, calificó la determinación como "irresponsable", mientras que la Unión Europea (UE) instó a las partes a "evitar provocaciones". (Especial)








