La "gaffe" de Obama mostró cómo pesa aún el racismo en los EEUU

Criticó la detención de un profesor negro.

27 Julio 2009
WASHINGTON.- El escándalo por la detención de un prestigioso profesor negro de Harvard dejó en evidencia una vez más la gran cruz de la sociedad estadounidense con su rigorismo y sus problemas raciales. Ello se reflejó con el presidente, Barack Obama, cuando se involucró en este caso a través de un video que se emitió y que lo muestra, con rostro serio, calificando de "estúpido" el comportamiento de los policías de Cambridge, cuando detenían a Henry Louis Gates, de 68 años, profesor especialista en estudios afroamericanos y amigo de Obama.
Del caso se ocupó la prensa local toda la semana con el título de "Obama y el escándalo de Cambridge". El Presidente tuvo que explicar públicamente que no quiso "calumniar" a ningún policía y que lamentaba haber "avivado" el revuelo. Se mostró extrañamente a la defensiva y desvalido, opinó el columnista de DPA, Laszlo Trankovits que, al margen de la repercusión, consideró que, objetivamente, no pasó nada extraordinario.
El sargento James Crowley actuó como los policías de ese país. Indiferente respecto de quién y de qué se trata, se ocupó primero de colocar las esposas. En EEUU existe un rigorismo que deja perplejos a los europeos. Esta situación humillante la pasaron Michael Jackson y Paris Hilton, entre otros.
Obama duda de que en este caso desagradables policías blancos hayan maltratado a un negro inocente. Lo paradójico es que tanto Gates como Crowley luchan desde su experiencia contra el racismo. Testigos aseguran que  Gates actuó de forma llamativa y ofensiva, y en esto se centra la pregunta de por qué fue llevado esposado a la comisaría, donde estuvo detenido cuatro horas, "por comportamiento improcedente y descarado en público". Así es en EEUU, por más que a Obama no le caiga bien. (DPA)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios