26 Julio 2009 Seguir en 
LAS MANOS, Nicaragua.- El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, anunció ayer que instalará un campamento en el puesto fronterizo de Las Manos, sobre territorio nicaragüense, donde permanecerá hasta poder ingresar a su país. Por segunda vez en dos días, Zelaya llegó a Las Manos, al norte de Managua, rodeado de gran cantidad de periodistas de varios países, para exhortar desde allí a sus compatriotas a rebelarse contra el gobierno que lo depuso hace casi un mes.
El viernes cruzó la frontera hacia la parte hondureña, lo que provocó violentos incidentes entre sus seguidores y las fuerzas de seguridad. Ayer denunciaron que un simpatizante de Zelaya fue asesinado a puñaladas en medio de los enfrentamientos. El hecho conmovió a la sociedad hondureña y puso en alerta al gobierno interino de Roberto Micheletti, que hasta ahora había garantizado seguridad para la población. La incursión de Zelaya del viernes fue criticado por Estados Unidos, que hasta ahora reclama, al igual que la comunidad internacional, su restablecimiento en el poder de acuerdo con los términos de la propuesta del mediador costarricense, Oscar Arias.
Oligarquía golpista
"Hoy acampamos aquí, con agua y comida, esperando a los compatriotas que vienen y a mi familia", dijo megáfono en mano. No aclaró si él también dormirá en el campamento o si sólo lo harán sus simpatizantes que cruzaron la línea divisora. "Volveré a la presidencia porque el mundo nos apoya y porque todos los presidentes han condenado a la oligarquía que dio este golpe de Estado", dijo el acaudalado político liberal que a mitad de su mandato adoptó el discurso del líder socialista venezolano, Hugo Chávez. Este cambio, sumado a una iniciativa reeleccionista declarada inconstitucional por la Justicia de su país y rechazada por el Congreso, provocaron su expulsión del país por orden judicial que ejecutó el Ejército el 28 de junio.
Precisamente, el jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Romeo Vásquez Velásquez, ofreció ayer trasladar vía aérea a la familia de Zelaya a Nicaragua para que se reúna con él. El militar, que había sido destituido en forma ilegal por Zelaya antes de abandonar el gobierno, la hizo la oferta a la esposa de Zelaya, Xiomara Castro, a través de los comandantes militares de la zona. La familia de Zelaya, que además de Xiomara la integran su madre, Hortensia Rosales, y sus hijos Hortensia y José Manuel Zelaya Castro, se encuentra lejos de la frontera. (Télam-Reuters-DPA)
El viernes cruzó la frontera hacia la parte hondureña, lo que provocó violentos incidentes entre sus seguidores y las fuerzas de seguridad. Ayer denunciaron que un simpatizante de Zelaya fue asesinado a puñaladas en medio de los enfrentamientos. El hecho conmovió a la sociedad hondureña y puso en alerta al gobierno interino de Roberto Micheletti, que hasta ahora había garantizado seguridad para la población. La incursión de Zelaya del viernes fue criticado por Estados Unidos, que hasta ahora reclama, al igual que la comunidad internacional, su restablecimiento en el poder de acuerdo con los términos de la propuesta del mediador costarricense, Oscar Arias.
Oligarquía golpista
"Hoy acampamos aquí, con agua y comida, esperando a los compatriotas que vienen y a mi familia", dijo megáfono en mano. No aclaró si él también dormirá en el campamento o si sólo lo harán sus simpatizantes que cruzaron la línea divisora. "Volveré a la presidencia porque el mundo nos apoya y porque todos los presidentes han condenado a la oligarquía que dio este golpe de Estado", dijo el acaudalado político liberal que a mitad de su mandato adoptó el discurso del líder socialista venezolano, Hugo Chávez. Este cambio, sumado a una iniciativa reeleccionista declarada inconstitucional por la Justicia de su país y rechazada por el Congreso, provocaron su expulsión del país por orden judicial que ejecutó el Ejército el 28 de junio.
Precisamente, el jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Romeo Vásquez Velásquez, ofreció ayer trasladar vía aérea a la familia de Zelaya a Nicaragua para que se reúna con él. El militar, que había sido destituido en forma ilegal por Zelaya antes de abandonar el gobierno, la hizo la oferta a la esposa de Zelaya, Xiomara Castro, a través de los comandantes militares de la zona. La familia de Zelaya, que además de Xiomara la integran su madre, Hortensia Rosales, y sus hijos Hortensia y José Manuel Zelaya Castro, se encuentra lejos de la frontera. (Télam-Reuters-DPA)
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