25 Julio 2009 Seguir en 
BOSTON.- El presidente Barack Obama se metió de lleno en un cargado debate racial y desencadenó un enfrentamiento con oficiales de la policía a nivel nacional, al ponerse del lado de un prominente académico negro que acusó de racismo a la fuerza de seguridad. Si bien admitió que desconocía en detalle la detención de su amigo Henry Louis Gates, aseveró que la Policía de Cambridge, Massachusetts, "actuó estúpidamente", lo que generó sentimientos encontrados en un tema que amenaza con abrir viejas heridas.
Los comentarios de Obama, efectuados en conferencia de prensa, marcaron la mayor incursión del mandatario en temas raciales desde que asumió en enero y muestra que esos tópicos están vivos pese a los avances logrados con su elección como el primer presidente negro de EEUU.
"El presidente ha alienado a los oficiales de la seguridad pública de todo el país con sus comentarios", dijo David Holway, vocero de la Hermandad Internacional de Oficiales de Policía, que nuclea a 15.000 efectivos. En una carta a Obama, Holway le dice: "Usted no sólo tuvo un pobre juicio de valor, sino que también acusó a todos los miembros del departamento de policía de Cambridge y a los oficiales de todo el país", escribió.
Sondeos de opinión por internet en Massachusetts mostraron un fuerte apoyo al oficial blanco que efectuó el arresto. Muchos cuestionaron que Obama haya apoyado tan fuertemente a su amigo de muchos años sin conocer exactamente qué había sucedido. Gates, de 58 años, es director de un instituto de investigación en Harvard. En 1997, la revista "Time" lo eligió entre los 25 estadounidenses más influyentes.
Inconducta
Los hechos no están del todo claros sobre su arresto, el jueves, en la puerta de su casa. Gates asegura que el episodio subraya la persistencia de estereotipos raciales. Pero el sargento Jim Crowley dijo que lo detuvo por alterar el orden público, negarse a identificarse y gritarle improperios delante de varios testigos. El incidente comenzó cuando una mujer reportó que un hombre trataba de entrar por la fuerza en una casa. Gates, que regresaba de un viaje, dijo que no podía abrir la puerta.
Los cargos contra Gates fueron retirados, pero este ahora reclama una disculpa del oficial, que asegura que no ha hecho nada malo. Finalmente, Obama dio por zanjada la polémica e invitó a Crowley "a tomar una cerveza en la Casa Blanca", dijo un vocero del gobierno. (Reuters-DPA-AFP-NA)
Los comentarios de Obama, efectuados en conferencia de prensa, marcaron la mayor incursión del mandatario en temas raciales desde que asumió en enero y muestra que esos tópicos están vivos pese a los avances logrados con su elección como el primer presidente negro de EEUU.
"El presidente ha alienado a los oficiales de la seguridad pública de todo el país con sus comentarios", dijo David Holway, vocero de la Hermandad Internacional de Oficiales de Policía, que nuclea a 15.000 efectivos. En una carta a Obama, Holway le dice: "Usted no sólo tuvo un pobre juicio de valor, sino que también acusó a todos los miembros del departamento de policía de Cambridge y a los oficiales de todo el país", escribió.
Sondeos de opinión por internet en Massachusetts mostraron un fuerte apoyo al oficial blanco que efectuó el arresto. Muchos cuestionaron que Obama haya apoyado tan fuertemente a su amigo de muchos años sin conocer exactamente qué había sucedido. Gates, de 58 años, es director de un instituto de investigación en Harvard. En 1997, la revista "Time" lo eligió entre los 25 estadounidenses más influyentes.
Inconducta
Los hechos no están del todo claros sobre su arresto, el jueves, en la puerta de su casa. Gates asegura que el episodio subraya la persistencia de estereotipos raciales. Pero el sargento Jim Crowley dijo que lo detuvo por alterar el orden público, negarse a identificarse y gritarle improperios delante de varios testigos. El incidente comenzó cuando una mujer reportó que un hombre trataba de entrar por la fuerza en una casa. Gates, que regresaba de un viaje, dijo que no podía abrir la puerta.
Los cargos contra Gates fueron retirados, pero este ahora reclama una disculpa del oficial, que asegura que no ha hecho nada malo. Finalmente, Obama dio por zanjada la polémica e invitó a Crowley "a tomar una cerveza en la Casa Blanca", dijo un vocero del gobierno. (Reuters-DPA-AFP-NA)







