24 Julio 2009 Seguir en 
HERZLIYA, Israel.- Días antes de la esperada llegada a la región de George Mitchell, enviado del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, insistió ayer en que su país espera forjar la paz con los palestinos, pero evitó abordar una controversia sobre los asentamientos judíos que ha mantenido estancada la reanudación de negociaciones. "Esperamos en los meses y años venideros forjar la paz con los palestinos y expandirla a una visión de una paz regional ampliada", comentó ayer, durante un acto conmemorativo del Día Nacional de Egipto, en las afueras de Tel Aviv.
El presidente palestino, Mahmud Abbas, que cuenta con el apoyo de Occidente, ha exigido que Israel detenga la construcción de asentamientos antes de reanudar los diálogos. Nabil Abu Rdainah, asesor de Abbas, dijo a su vez que los palestinos están listos para reanudar los diálogos inmediatamente, sobre las bases de una solución a dos Estados y el retiro israelí del territorio ocupado en 1967, incluyendo Jerusalén oriental.
El plan de 2002
Netanyahu, líder derechista que asumió el poder en marzo, hasta ahora ha rechazado las exigencias estadounidenses y europeas de detener la construcción de asentamientos en la ocupada Cisjordania. Ayer dijo que un plan árabe de paz de 2002, que ofrecía a Israel lazos plenos con el mundo árabe a cambio de que se retire de los territorios ocupados en la guerra de 1967, podría conformar la base para una paz regional si se le hacen modificaciones. (DPA)
El presidente palestino, Mahmud Abbas, que cuenta con el apoyo de Occidente, ha exigido que Israel detenga la construcción de asentamientos antes de reanudar los diálogos. Nabil Abu Rdainah, asesor de Abbas, dijo a su vez que los palestinos están listos para reanudar los diálogos inmediatamente, sobre las bases de una solución a dos Estados y el retiro israelí del territorio ocupado en 1967, incluyendo Jerusalén oriental.
El plan de 2002
Netanyahu, líder derechista que asumió el poder en marzo, hasta ahora ha rechazado las exigencias estadounidenses y europeas de detener la construcción de asentamientos en la ocupada Cisjordania. Ayer dijo que un plan árabe de paz de 2002, que ofrecía a Israel lazos plenos con el mundo árabe a cambio de que se retire de los territorios ocupados en la guerra de 1967, podría conformar la base para una paz regional si se le hacen modificaciones. (DPA)







