Zelaya intenta volver a Honduras y pide a sus militantes que se movilicen
El mandatario depuesto partió de Nicaragua en un jeep, junto con el canciller venezolano y con Edén Pastora. La mediación de Arias no dio resultado, pero no se la dio por finalizada. El gobierno de Micheletti analiza la propuesta.
24 Julio 2009 Seguir en 
MANAGUA.- Un día después de dar por fracasada la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, quien había presentado una nueva propuesta para resolver la crisis que castiga a Honduras, el depuesto presidente de este país, Manuel Zelaya, partió ayer desde la capital de Nicaragua, conduciendo un jeep blanco, hacia la frontera con Honduras, en un nuevo intento de recuperar al poder del que fue sacado por la fuerza el 28 de junio. Pero el gobierno interino de Roberto Micheletti lo espera con una orden de arresto por supuestamente violar la Constitución con sus aspiraciones de reelección, y reforzó con soldados la frontera con Nicaragua.
Zelaya, que viaja acompañado por el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, y por el ex comandante sandinista de Nicaragua, Edén Pastora, espera avanzar hoy hacia Somoto y Ocotal, municipios fronterizos nicaragüenses. "Muchos hondureños están llegando a la frontera", dijo Zelaya. Cientos de seguidores viajaron ayer en ómnibus y en automóviles hacia Las Manos, poblado en el límite con Nicaragua, pero la ruta fue cerrada 10 km antes por un retén militar.
Arias había propuesto como salida a la crisis la restitución de Zelaya en el poder, una amnistía, y que no se buscase reformar la Constitución para permitir la reelección, algo que había impulsado Zelaya. Este poderoso empresario maderero y ganadero irritó a muchos en la nación históricamente conservadora cuando dio un giro a sus políticas liberales y se alió con el líder izquierdista venezolano, Hugo Chávez. La gota que rebasó el vaso para sus opositores fue su convocatoria a referendo, pese a un fallo judicial en contra y al rechazo del Congreso, lo que trajo como consecuencia su destitución por la fuerza y su relevo por Micheletti, entonces titular del Parlamento, del mismo partido que el mandatario depuesto.
Triunfo o fracaso
El acuerdo quedó totalmente fracasado", declaró ayer Zelaya en la embajada hondureña en Managua. En cambio, los representantes del gobierno de Micheletti regresaron desde San José, capital de Costa Rica y sede de las negociaciones, proclamando un triunfo y elogiando el documento que presentó Arias a ambas partes, aunque advirtieron que no sería firmado por Micheletti. No obstante, dijeron que el documento les servirá para intentar convencer a la comunidad internacional, en particular a la OEA y ONU, de que fueron injustas las sanciones aplicadas a Honduras. Las propuestas de Arias, incluidas en el llamado Acuerdo de San José, serán entregadas al Congreso y a la Corte Suprema para que las evalúen, pues hay materias que escapan a las atribuciones del Ejecutivo, como lo es la propuesta de restituir los poderes del Estado a quienes los ocupaban el 28 de junio, lo que implica la restitución de Zelaya. "Esta medida se interpondría con las decisiones que ha tomado el Poder Judicial", dijo uno de los negociadores. (Télam-Reuters)
Zelaya, que viaja acompañado por el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, y por el ex comandante sandinista de Nicaragua, Edén Pastora, espera avanzar hoy hacia Somoto y Ocotal, municipios fronterizos nicaragüenses. "Muchos hondureños están llegando a la frontera", dijo Zelaya. Cientos de seguidores viajaron ayer en ómnibus y en automóviles hacia Las Manos, poblado en el límite con Nicaragua, pero la ruta fue cerrada 10 km antes por un retén militar.
Arias había propuesto como salida a la crisis la restitución de Zelaya en el poder, una amnistía, y que no se buscase reformar la Constitución para permitir la reelección, algo que había impulsado Zelaya. Este poderoso empresario maderero y ganadero irritó a muchos en la nación históricamente conservadora cuando dio un giro a sus políticas liberales y se alió con el líder izquierdista venezolano, Hugo Chávez. La gota que rebasó el vaso para sus opositores fue su convocatoria a referendo, pese a un fallo judicial en contra y al rechazo del Congreso, lo que trajo como consecuencia su destitución por la fuerza y su relevo por Micheletti, entonces titular del Parlamento, del mismo partido que el mandatario depuesto.
Triunfo o fracaso
El acuerdo quedó totalmente fracasado", declaró ayer Zelaya en la embajada hondureña en Managua. En cambio, los representantes del gobierno de Micheletti regresaron desde San José, capital de Costa Rica y sede de las negociaciones, proclamando un triunfo y elogiando el documento que presentó Arias a ambas partes, aunque advirtieron que no sería firmado por Micheletti. No obstante, dijeron que el documento les servirá para intentar convencer a la comunidad internacional, en particular a la OEA y ONU, de que fueron injustas las sanciones aplicadas a Honduras. Las propuestas de Arias, incluidas en el llamado Acuerdo de San José, serán entregadas al Congreso y a la Corte Suprema para que las evalúen, pues hay materias que escapan a las atribuciones del Ejecutivo, como lo es la propuesta de restituir los poderes del Estado a quienes los ocupaban el 28 de junio, lo que implica la restitución de Zelaya. "Esta medida se interpondría con las decisiones que ha tomado el Poder Judicial", dijo uno de los negociadores. (Télam-Reuters)
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