21 Julio 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La modelo Wanda Nara, esposa del futbolista Maxi López, logró escapar de un intento de secuestro en el interior de una favela de la ciudad brasileña de Porto Alegre, donde reside el matrimonio junto con su hijo Valentino.
La joven se encontraba junto con su madre y el bebé en su camioneta 4x4 cuando le pidió a un taxista que la guiara hasta el lugar en el que entrena el plantel del club Gremio, en el que juega su marido.
Al parecer, el chofer, en connivencia con presuntos delincuentes, la orientó hacia el interior de una favela, donde la modelo fue asaltada, según denunció. Al descubrir lo que pasaba, la blonda aceleró la marcha de su vehículo y, tras sufrir algunos golpes en la carrocería, escapó por las intrincadas calles del barrio.
De acuerdo con la propia Wanda, todo se inició cuando compraba un regalo para el ex jugador de Rosario Central, Germán Herrera. En ese momento, la llamó Maxi para que lo buscara del entrenamiento. "Siempre le pido a un taxista que me guíe, porque no conozco. Vimos rara la situación porque el conductor, que me reconoció, se puso a hablar con otro chofer en un semáforo y con un motociclista que estaba atrás", describió.
Luego contó que el hombre le indicó un camino por el cual su rodado quedó en medio del peligroso barrio. "Pude escapar porque la camioneta es rapidísima. Agarramos una calle y salimos en contramano. Rayé todo el auto. Acá hay una mafia de taxistas", manifestó Wanda. La modelo señaló que es el primer hecho de inseguridad que vive en Brasil. "Estamos vivos de milagro", concluyó. (NA)
La joven se encontraba junto con su madre y el bebé en su camioneta 4x4 cuando le pidió a un taxista que la guiara hasta el lugar en el que entrena el plantel del club Gremio, en el que juega su marido.
Al parecer, el chofer, en connivencia con presuntos delincuentes, la orientó hacia el interior de una favela, donde la modelo fue asaltada, según denunció. Al descubrir lo que pasaba, la blonda aceleró la marcha de su vehículo y, tras sufrir algunos golpes en la carrocería, escapó por las intrincadas calles del barrio.
De acuerdo con la propia Wanda, todo se inició cuando compraba un regalo para el ex jugador de Rosario Central, Germán Herrera. En ese momento, la llamó Maxi para que lo buscara del entrenamiento. "Siempre le pido a un taxista que me guíe, porque no conozco. Vimos rara la situación porque el conductor, que me reconoció, se puso a hablar con otro chofer en un semáforo y con un motociclista que estaba atrás", describió.
Luego contó que el hombre le indicó un camino por el cual su rodado quedó en medio del peligroso barrio. "Pude escapar porque la camioneta es rapidísima. Agarramos una calle y salimos en contramano. Rayé todo el auto. Acá hay una mafia de taxistas", manifestó Wanda. La modelo señaló que es el primer hecho de inseguridad que vive en Brasil. "Estamos vivos de milagro", concluyó. (NA)







