20 Julio 2009 Seguir en 
Una carta dirigida al abuelo de Mercedes Julieta Reinoso, la beba de 11 meses que murió en Alberdi como consecuencia de una golpiza, complicaría a los padres de la pequeña, hasta ahora los únicos acusados del crimen.
Según fuentes tribunalicias, en la misiva la pareja confesaría: "nos mandamos una macana". La carta fue secuestrada entre otros documentos la semana pasada, cuando se allanaron los domicilios de Mercedes Nieves Reinoso, en el paraje Donato Alvarez, y de Pedro Brito, en Alberdi.
El juez de Feria Raúl Fermoselle autorizó al fiscal Edgardo Sánchez, del Centro Judicial Concepción, para que acceda al contenido del mensaje, en el que, además, los padres de Mercedes pedirían disculpas por el hecho. Ambos están imputados de homicidio agravado por el vínculo, que prevé una pena de prisión perpetua.
La situación de los padres de Mercedes ya había quedado afectada tras un estudio psicológico que determinó que tienen personalidades fabuladoras y neuróticas con rasgos perversos, según una fuente cercana a la investigación. Esta estructura psíquica de la pareja sería peligrosa para sí misma y para su entorno.
Aún no se constató cómo fue que la beba sufrió las graves lesiones que el médico forense Héctor Manya constató durante la autopsia. Esa pericia determinó que fue arrojada violentamente contra una superficie dura e, incluso, que le habían fracturado una costilla hace siete meses.
Sobre la base de estos datos, el fiscal dispuso la detención de los padres, que en un primer momento aseguraron que la criatura había fallecido por causas naturales, pero al declarar como imputados se culparon el uno al otro. LA GACETA ©
Según fuentes tribunalicias, en la misiva la pareja confesaría: "nos mandamos una macana". La carta fue secuestrada entre otros documentos la semana pasada, cuando se allanaron los domicilios de Mercedes Nieves Reinoso, en el paraje Donato Alvarez, y de Pedro Brito, en Alberdi.
El juez de Feria Raúl Fermoselle autorizó al fiscal Edgardo Sánchez, del Centro Judicial Concepción, para que acceda al contenido del mensaje, en el que, además, los padres de Mercedes pedirían disculpas por el hecho. Ambos están imputados de homicidio agravado por el vínculo, que prevé una pena de prisión perpetua.
La situación de los padres de Mercedes ya había quedado afectada tras un estudio psicológico que determinó que tienen personalidades fabuladoras y neuróticas con rasgos perversos, según una fuente cercana a la investigación. Esta estructura psíquica de la pareja sería peligrosa para sí misma y para su entorno.
Aún no se constató cómo fue que la beba sufrió las graves lesiones que el médico forense Héctor Manya constató durante la autopsia. Esa pericia determinó que fue arrojada violentamente contra una superficie dura e, incluso, que le habían fracturado una costilla hace siete meses.
Sobre la base de estos datos, el fiscal dispuso la detención de los padres, que en un primer momento aseguraron que la criatura había fallecido por causas naturales, pero al declarar como imputados se culparon el uno al otro. LA GACETA ©







