Israel y EEUU abren un nuevo frente de discordia

Autorizaron más construcciones en Jerusalén.

20 Julio 2009
TEL AVIV.- El rechazo israelí a la demanda estadounidense de suspender un proyecto de viviendas en el este de Jerusalén generó nuevas protestas de las autoridades palestinas y abrió un nuevo frente de polémica entre Tel Aviv y Washington.
La polémica se centró  en el permiso otorgado a Irwin Moskowitz, multimillonario estadounidense-judío y defensor de la ocupación israelí en territorios palestinos, para construir un hotel en el barrio de Jerusalén Este de Shij Yaraj.
El embajador israelí en EEUU, Michael Oren, fue convocado por la Casa Blanca a una reunión aclaratoria en la que Washington exigió detener de inmediato la construcción del edificio.
Los asentamientos construidos por los israelíes en territorios capturados y reclamados por los palestinos constituyen en la actualidad un punto irritante en las relaciones entre Tel Aviv y la Casa Blanca, debido a que obstaculiza las gestiones de paz en la conflictiva región.
Si bien recientemente el derechista primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cedió ante la intensa presión del gobierno de EEUU para que acepte el establecimiento de un Estado palestino, no hizo lugar a las demandas de Washington de congelar la expansión de los asentamientos.
Netanyahu vino repitiendo en sus reuniones semanales de gabinete que no habrá límites para la construcción judía en toda "Jerusalén unificada". "No podemos aceptar el hecho de que los judíos no tengan derecho a vivir y comprar en cualquier sitio en Jerusalén", declaró Netanyahu, y calificó de indiscutible la soberanía israelí sobre toda la ciudad.

Lugares sagrados
Jerusalén oriental es una tema delicado en la negociación porque es la sede de lugares sagrados importantes para judíos, musulmanes y cristianos y los palestinos quieren que el sector tradicionalmente árabe de la ciudad sea la capital de su futuro Estado.
El negociador palestino Saeb Erekat advirtió que "si el primer ministro israelí continúa con la actividad de los asentamientos, socavará los esfuerzos para revivir el proceso de paz", tras reclamar que el premier israelí está retando a la comunidad internacional.
"Netanyahu insiste en rechazar las negociaciones sobre Jerusalén, la sigue considerando la capital del Estado judío y rechaza las negociaciones sobre los refugiados, igual que se niega a paralizar los asentamientos y a negociar en torno a las fronteras", resaltó Erekat.
Los palestinos consideran Jerusalén Este como la capital para su Estado soberano, Israel insiste en que toda la ciudad, tomada en la guerra del 67 y anexada a Israel, es su "capital indivisible". (DPA).

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