04 Marzo 2003 Seguir en 
Hugo Barrionuevo tiene 47 años y es chofer de la Línea 1 de ómnibus. Asegura que trabaja con miedo y con la incertidumbre de no saber, tras cada jornada de trabajo, si regresará con vida a su casa. Se calcula que a diario se producen cerca de 28 atracos en ómnibus en la capital.
Los empresarios del transporte urbano de pasajeros mantuvieron ayer una reunión en la que hablaron sobre la inseguridad que padecen. "Hay 14 líneas urbanas y en cada una se registran dos asaltos por día. La Línea 7 fue asaltada seis veces el fin de semana", detalló Julio Haro, gerente de la Línea 12 y socio de la Línea 9. "Estamos hartos de la inseguridad. Hay choferes que fueron atacados más de 10 veces en un mes. La semana pasada, delincuentes le abrieron el cuello con una navaja a un inspector de la Línea 9", agregó.
Comentaron que los atracos a colectiveros se producen a cualquier hora. Las zonas más peligrosas son "La Bombilla", "El Sifón", "El Triángulo", "El Chivero", Villa Urquiza, Villa Muñecas, San Cayetano, barrio El Bosque, las avenidas Roca y Francisco de Aguirre, Villa Mariano Moreno y el puente que conduce a El Colmenar. Estos lugares, según dijeron, son realmente tenebrosos, a cualquier hora del día. Algunos choferes, incluso, no quieren ingresar más a las zonas riesgosas.
"Los delincuentes, en su mayoría, son menores y están drogados. Les decimos a los choferes que si los asaltan no se resistan; es lo único que podemos hacer. No podemos poner un custodio en cada coche cuando las empresas están casi quebradas", explicó David Alberto Naufe, socio gerente de la Línea 10.
Sin respuestas
Los empresarios dijeron que muchas veces solicitaron al Gobierno que garantice la seguridad, pero que nunca obtuvieron respuestas. En cada asalto se roban entre 30 y 80 cospeles. Como ninguna empresa de seguros cubre esa pérdida, que es cada vez más frecuente, algunos administradores idearon un nuevo rubro contable y debitan esas pérdidas en la cuenta "robos y hurtos".
El chofer Roberto Rivadeneira fue asaltado cinco veces en un año. "Ya no podemos seguir así. Son los mismos delincuentes siempre. Pareciera que lo toman como un trabajo", expresó.
Sergio Llanes, de 25 años, es colectivero de la Línea 19. "Pasar por Villa Muñecas sin que te asalten es un milagro", comentó. "Cuando voy solo y de noche, a veces levanto pasajeros según la cara que tienen", reconoció.
Los pasajeros también se alarman. "Nunca llevo plata en el colectivo porque una vez me sacaron la cartera. Encañonaron a todos los pasajeros y podrían habernos matado", contó Carmen Contino, usuaria de la Línea 8.
Ayer a la madrugada, el chofer de la Línea 5 José Grollimund fue asaltado en el barrio Oeste II. Los delincuentes se llevaron cerca de $ 100 entre cospeles y monedas. Las historias se repiten a diario y la inseguridad hace que el medio de transporte más usado se convierta en una pesadilla.
Los empresarios del transporte urbano de pasajeros mantuvieron ayer una reunión en la que hablaron sobre la inseguridad que padecen. "Hay 14 líneas urbanas y en cada una se registran dos asaltos por día. La Línea 7 fue asaltada seis veces el fin de semana", detalló Julio Haro, gerente de la Línea 12 y socio de la Línea 9. "Estamos hartos de la inseguridad. Hay choferes que fueron atacados más de 10 veces en un mes. La semana pasada, delincuentes le abrieron el cuello con una navaja a un inspector de la Línea 9", agregó.
Comentaron que los atracos a colectiveros se producen a cualquier hora. Las zonas más peligrosas son "La Bombilla", "El Sifón", "El Triángulo", "El Chivero", Villa Urquiza, Villa Muñecas, San Cayetano, barrio El Bosque, las avenidas Roca y Francisco de Aguirre, Villa Mariano Moreno y el puente que conduce a El Colmenar. Estos lugares, según dijeron, son realmente tenebrosos, a cualquier hora del día. Algunos choferes, incluso, no quieren ingresar más a las zonas riesgosas.
"Los delincuentes, en su mayoría, son menores y están drogados. Les decimos a los choferes que si los asaltan no se resistan; es lo único que podemos hacer. No podemos poner un custodio en cada coche cuando las empresas están casi quebradas", explicó David Alberto Naufe, socio gerente de la Línea 10.
Sin respuestas
Los empresarios dijeron que muchas veces solicitaron al Gobierno que garantice la seguridad, pero que nunca obtuvieron respuestas. En cada asalto se roban entre 30 y 80 cospeles. Como ninguna empresa de seguros cubre esa pérdida, que es cada vez más frecuente, algunos administradores idearon un nuevo rubro contable y debitan esas pérdidas en la cuenta "robos y hurtos".
El chofer Roberto Rivadeneira fue asaltado cinco veces en un año. "Ya no podemos seguir así. Son los mismos delincuentes siempre. Pareciera que lo toman como un trabajo", expresó.
Sergio Llanes, de 25 años, es colectivero de la Línea 19. "Pasar por Villa Muñecas sin que te asalten es un milagro", comentó. "Cuando voy solo y de noche, a veces levanto pasajeros según la cara que tienen", reconoció.
Los pasajeros también se alarman. "Nunca llevo plata en el colectivo porque una vez me sacaron la cartera. Encañonaron a todos los pasajeros y podrían habernos matado", contó Carmen Contino, usuaria de la Línea 8.
Ayer a la madrugada, el chofer de la Línea 5 José Grollimund fue asaltado en el barrio Oeste II. Los delincuentes se llevaron cerca de $ 100 entre cospeles y monedas. Las historias se repiten a diario y la inseguridad hace que el medio de transporte más usado se convierta en una pesadilla.







