04 Marzo 2003 Seguir en 
El centro de nuestra ciudad se ha convertido últimamente en un franco caos. La peatonalización de la calle Maipú; los trabajos en la calle Córdoba y la repavimentación han convertido en prácticamente imposible el flujo normal de automotores. Los embotellamientos son cosa de cada minuto y proliferan además las conductas infractoras más insólitas: taxis y remises que se desplazan a contramano -por Muñecas al 300- por ejemplo; motocicletas que andan por la vereda para sortear el nudo de tránsito, etcétera.
Nos parece que, además de ver la manera de normalizar este cuadro a la mayor brevedad, la Municipalidad debiera tomar medidas para organizarlo; inclusive requiriendo la colaboración policial. No es posible que no se destaquen varitas en los puntos donde la circulación se hace más problemática, como es el caso de la intersección de 24 de Septiembre y Ayacucho, y se prefiera dejar todo librado al capricho de los conductores. Pareciera innecesario recordar que estamos hablando de una urbe de más de medio millón de habitantes y un enorme parque de vehículos, lo que requiere un cuidado especial en esta clase de asuntos.
Nos parece que, además de ver la manera de normalizar este cuadro a la mayor brevedad, la Municipalidad debiera tomar medidas para organizarlo; inclusive requiriendo la colaboración policial. No es posible que no se destaquen varitas en los puntos donde la circulación se hace más problemática, como es el caso de la intersección de 24 de Septiembre y Ayacucho, y se prefiera dejar todo librado al capricho de los conductores. Pareciera innecesario recordar que estamos hablando de una urbe de más de medio millón de habitantes y un enorme parque de vehículos, lo que requiere un cuidado especial en esta clase de asuntos.







