06 Julio 2009 Seguir en 
URUMQI, China.- El Gobierno de China anunció hoy que al menos unas 140 personas murieron en los disturbios étnicos protagonizados ayer por musulmanes uigures en Urumqi, capital regional de Xinjiang. Se trata de los incidentes más mortíferos ocurridos en el país en décadas. Se registraron, además, unos 800 heridos.
Los manifestantes pedían que se investigara el enfrentamiento que se produjo el mes pasado entre uigures y hanes, la etnia mayoritaria a la que se identifica normalmente con los chinos. Las autoridades indicaron que harán todo lo posible para impedir la propagación de los disturbios e impondrán un toque de queda.
Las protestas comenzaron ayer en la zona cercana al Gran Bazar, en pleno centro de Urumqi, con una sentada pacífica. La agencia oficial Xinhua aseguró que fueron detenidos cientos de manifestantes, entre ellos más de 10 acusados de incitar una revuelta.
Residentes de la capital de Xinjiang, mayoritariamente musulmana, indicaron que las autoridades cortaron los servicios de internet y de telefonía celular. Tras lo ocurrido en Urumqi, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, pidió a Pekín que dialogue y que respete los derechos democráticos.
La televisión central "CCTV" había difundido imágenes de los enfrentamientos mostrando a civiles ensangrentados. Las fotografías de las víctimas se unieron a otras de vehículos y autobuses en llamas o ya carbonizados por el fuego. (AFP-NA-Especial)
Los manifestantes pedían que se investigara el enfrentamiento que se produjo el mes pasado entre uigures y hanes, la etnia mayoritaria a la que se identifica normalmente con los chinos. Las autoridades indicaron que harán todo lo posible para impedir la propagación de los disturbios e impondrán un toque de queda.
Las protestas comenzaron ayer en la zona cercana al Gran Bazar, en pleno centro de Urumqi, con una sentada pacífica. La agencia oficial Xinhua aseguró que fueron detenidos cientos de manifestantes, entre ellos más de 10 acusados de incitar una revuelta.
Residentes de la capital de Xinjiang, mayoritariamente musulmana, indicaron que las autoridades cortaron los servicios de internet y de telefonía celular. Tras lo ocurrido en Urumqi, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, pidió a Pekín que dialogue y que respete los derechos democráticos.
La televisión central "CCTV" había difundido imágenes de los enfrentamientos mostrando a civiles ensangrentados. Las fotografías de las víctimas se unieron a otras de vehículos y autobuses en llamas o ya carbonizados por el fuego. (AFP-NA-Especial)







