06 Julio 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Josef Fritzl abusó y mantuvo secuestrada durante 24 años a su hija en el sótano de su casa de Amstetten, Austria, y hasta está acusado por la muerte de uno de los niños que tuvo fruto de esa relación incestuosa. A miles de kilómetros, en Mendoza, Armando Lucero violó durante años a una de sus hijas, quien dio a luz siete niños frutos de esa relación.
Los dos hombres son calificados por los expertos como psicópatas. Pero no son los únicos. El 3 % de la gente se encuadraría en este tipo de personalidad, por lo que en la Argentina habría 1,2 millones. Tres de cada cuatro son hombres. El psicópata tiene necesidades especiales de poder y puede llegar al homicidio y la violación.
Para sí mismo
"Trabaja para sí mismo en desmedro de los otros, a los que consideran ´cosas´, objetos para su uso", explicó Hugo Marietan, médico especialista en psiquiatría y docente de clínica psiquiátrica de la UBA. El especialista añadió que la materia prima del trabajo del psicópata son las personas, "y por eso prefieren dedicarse a la política, dirigir empresas o clubes deportivos, y en toda agrupación social que le permita obtener poder".
Ahora bien, el gusto y preferencia por esas profesiones no quiere decir que todo político, CEO o líder social sea psicópata, pero son en esas ramas donde se los encuentra siempre.
Pese a la ausencia de pistas claves que permitan vislumbrar cuándo se está ante la presencia de una persona psicópata, existen puntos disparadores para identificarlos.
En primer lugar, enumera Marietan, al psicópata debe reconocérselo por sus acciones, no por lo que dice. En su empleo, suelen ser jefes y tienen especial ensañamiento con un empleado en particular.
Padre
El médico -que publicó el libro "El complementario y su psicópata"- indicó que un ejemplo de un padre psicópata es aquel que menosprecia, insulta o denigra desde su infancia a su hijos. Frases como "vos sos un inútil, no servís para nada. Cuando seas grande vas a tener que vivir de mi" resuenan con insistencia en los hogares con padres psicópatas pero, lo que es peor aún, es que terminan enfermando a esos hijos y a sus esposas.
La aberración a la que sometieron a sus hijas Armando Lucero y Josef Fritzl, añadió el médico,es la expresión extrema de la "cosificación" de los seres humanos que hacen los psicópatas para su satisfacción. (NA)
Los dos hombres son calificados por los expertos como psicópatas. Pero no son los únicos. El 3 % de la gente se encuadraría en este tipo de personalidad, por lo que en la Argentina habría 1,2 millones. Tres de cada cuatro son hombres. El psicópata tiene necesidades especiales de poder y puede llegar al homicidio y la violación.
Para sí mismo
"Trabaja para sí mismo en desmedro de los otros, a los que consideran ´cosas´, objetos para su uso", explicó Hugo Marietan, médico especialista en psiquiatría y docente de clínica psiquiátrica de la UBA. El especialista añadió que la materia prima del trabajo del psicópata son las personas, "y por eso prefieren dedicarse a la política, dirigir empresas o clubes deportivos, y en toda agrupación social que le permita obtener poder".
Ahora bien, el gusto y preferencia por esas profesiones no quiere decir que todo político, CEO o líder social sea psicópata, pero son en esas ramas donde se los encuentra siempre.
Pese a la ausencia de pistas claves que permitan vislumbrar cuándo se está ante la presencia de una persona psicópata, existen puntos disparadores para identificarlos.
En primer lugar, enumera Marietan, al psicópata debe reconocérselo por sus acciones, no por lo que dice. En su empleo, suelen ser jefes y tienen especial ensañamiento con un empleado en particular.
Padre
El médico -que publicó el libro "El complementario y su psicópata"- indicó que un ejemplo de un padre psicópata es aquel que menosprecia, insulta o denigra desde su infancia a su hijos. Frases como "vos sos un inútil, no servís para nada. Cuando seas grande vas a tener que vivir de mi" resuenan con insistencia en los hogares con padres psicópatas pero, lo que es peor aún, es que terminan enfermando a esos hijos y a sus esposas.
La aberración a la que sometieron a sus hijas Armando Lucero y Josef Fritzl, añadió el médico,es la expresión extrema de la "cosificación" de los seres humanos que hacen los psicópatas para su satisfacción. (NA)
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