"No quiero pasar toda la vida con miedo a que me maten"

La Policía no tiene pistas firmes para identificar a los homicidas del jubilado Rocha. Todas las sospechas apuntan a "El Porteño", el hombre al que balearon el domingo en un confuso incidente. El origen de todo sería una venganza por una deuda.

ATERRORIZADA. Rosa Arcadia muestra la fotografía de su esposo. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
ATERRORIZADA. Rosa Arcadia muestra la fotografía de su esposo. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
04 Julio 2009
"Hasta que no los vea en la cárcel, no voy a poder descansar. Espero que por lo menos ’El Porteño’ vaya preso, porque yo sé que él lo mandó a matar. Todo fue preparado por él. Para colmo, mi marido no tenía nada que ver". La voz de Rosa Mónica Arcadia, de 56 años, suena temblorosa. La mujer tiene miedo. El miércoles a la noche unos siete hombres ingresaron a su casa en San Cayetano y acribilló a su marido, José Rocha, de 70 años. Ayer, luego del sepelio, la mujer se derrumbó y pidió Justicia: "no quiero pasar toda la vida con miedo a que me maten".
Hasta ahora, la investigación que supervisa la fiscala María de las Mercedes Carrizo apunta únicamente a la versión que dio Arcadia. Los homicidas mataron a Rocha para venganza de la deuda que su yerno, Fabián Yáccono, no había podido saldarse al tal "Porteño", un hombre con numerosos antecedentes policiales con el que había entablado negocios de compra y venta de vehículos.
Yáccono había denunciado que "El Porteño" había ido a amenazarlo el domingo a su casa, y que había hecho varios disparos en el interior de la vivienda. Ese mismo día, "El Porteño" llegó al Hospital Centro de Salud; le habían dado un tiro en el abdomen. El hombre afirmó que había sido Yáccono el que le había disparado, pero no había pruebas de esto por lo que no detuvieron al yerno de Rocha. Por eso los policías determinaron que la muerte del jubilado había sido parte de una venganza.
El miércoles, los médicos le dieron el alta médica al "Porteño", justo cuando los policías comenzaban a buscarlo. "Tengo que estar encerrada en mi casa. Para colmo, tengo la puerta destrozada y todo quemado. Estoy muerta de miedo. Estoy con mis hijos y mis nietitos porque quedé solita. No tengo a quién recurrir, me siento desamparada", indicó Arcadia.
Personal de la División Homicidios, al mando de los comisarios Hugo Cabezas y Miguel Gómez, analizaba anoche las pruebas y los testimonios. Pero según trascendió, excepto el dato de que los homicidas podrían haber actuado por órdenes de "El Porteño", no tenían demasiadas pistas como para identificarlos.
La viuda pidió ayuda: "todavía no me puedo convencer de lo que está pasando. No entendemos qué pasó. La gente viene a darme el pésame, pero yo no caigo. Perdí a mi ser amado, y tengo que estar tensionada sin saber qué irá a pasar. No puedo  dormir. Pienso que en cualquier momento volverán por mi".

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