03 Julio 2009 Seguir en 
"No tengo esperanzas: sé que las cosas no van a aparecer. Me da bronca pensar que alguien me entregó". Las palabras de la farmacéutica Mabel Herrera fueron reproducidas por LA GACETA en la edición del domingo. La mujer estaba consternada por el robo que había sufrido y expresaba así su impotencia. Cuatro días después de la publicación, la Policía arrestó a tres de los sospechosos y encontró gran parte de los medicamentos que le habían robado a la mujer.
El atraco se produjo el jueves 18 de junio, en la farmacia ubicada en calle Matheu al 100, en Villa Alem. Los ladrones destrozaron las cerraduras y "trabajaron" tranquilamente durante varias horas. La víctima, ante nuestro diario, hizo un prolijo repaso de lo que le habían sustraído: cientos de cajas de medicamentos, desde antibióticos, pasando por aspirinas, hasta psicofármacos. osos de peluche, pañales, mamaderas, chupetes, artículos de limpieza, desodorantes, perfumes, champú, cajas con ropa interior, artículos de regalería, la caja registradora fiscal, una computadora, óvulos, vacunas y supositorios. Herrera dedujo que por la cantidad de mercadería los ladrones debían haber tenido a su disposición una camioneta, pero también le llamó la atención que ninguno de los vecinos hubiera escuchado nada.
La fiscala Adriana Giannoni ordenó que la investigación fuera comandada por personal de la sección Robos y Hurtos, de Investigaciones, al mando de los comisarios Miguel Alanís, Humberto Ruezga, Raúl Ferreira y René Aguirre. Los policías averiguaron que dos delincuentes, a los que se conoce como "Tachuela" y "El Chancho" habían estado ofreciendo medicamentos y comenzaron a seguirlos.
Los investigadores encontraron la camioneta de los sospechosos en calle Madrid al 100. El miércoles a la noche el vehículo, un furgón bordó, fuer abordado por dos hombres y una mujer, que llevaba un bebé en brazos. Los policías finalmente decidieron interceptar el vehículo cuando circulaban por calle Rivadavia al 2.500, antes de llegar a Emilio Castelar. Allí hicieron descender a los ocupantes y comprobaron que en la parte trasera del rodado había una enorme cantidad de medicamentos y de insumos médicos la mayoría de ellos, según se determinó luego, propiedad de Herrera. Ayer, además, el farmacéutico Gustavo Marcelo Ortiz reconoció entre los elementos secuestrados parte de los remedios que le habían robado a él el miércoles en la farmacia "María", ubicada en calle San Martín al 900. Los dos hombres tienen antecedentes policiales. Uno de ellos incluso, estuvo involucrado en un asalto contra un salón de fiesta ubicado en Yerba Buena el 2 de noviembre pasado. Los acusados quedaron a disposición de las fiscalas María de las Mercedes Carrizo y Adriana Giannoni.
El atraco se produjo el jueves 18 de junio, en la farmacia ubicada en calle Matheu al 100, en Villa Alem. Los ladrones destrozaron las cerraduras y "trabajaron" tranquilamente durante varias horas. La víctima, ante nuestro diario, hizo un prolijo repaso de lo que le habían sustraído: cientos de cajas de medicamentos, desde antibióticos, pasando por aspirinas, hasta psicofármacos. osos de peluche, pañales, mamaderas, chupetes, artículos de limpieza, desodorantes, perfumes, champú, cajas con ropa interior, artículos de regalería, la caja registradora fiscal, una computadora, óvulos, vacunas y supositorios. Herrera dedujo que por la cantidad de mercadería los ladrones debían haber tenido a su disposición una camioneta, pero también le llamó la atención que ninguno de los vecinos hubiera escuchado nada.
La fiscala Adriana Giannoni ordenó que la investigación fuera comandada por personal de la sección Robos y Hurtos, de Investigaciones, al mando de los comisarios Miguel Alanís, Humberto Ruezga, Raúl Ferreira y René Aguirre. Los policías averiguaron que dos delincuentes, a los que se conoce como "Tachuela" y "El Chancho" habían estado ofreciendo medicamentos y comenzaron a seguirlos.
Los investigadores encontraron la camioneta de los sospechosos en calle Madrid al 100. El miércoles a la noche el vehículo, un furgón bordó, fuer abordado por dos hombres y una mujer, que llevaba un bebé en brazos. Los policías finalmente decidieron interceptar el vehículo cuando circulaban por calle Rivadavia al 2.500, antes de llegar a Emilio Castelar. Allí hicieron descender a los ocupantes y comprobaron que en la parte trasera del rodado había una enorme cantidad de medicamentos y de insumos médicos la mayoría de ellos, según se determinó luego, propiedad de Herrera. Ayer, además, el farmacéutico Gustavo Marcelo Ortiz reconoció entre los elementos secuestrados parte de los remedios que le habían robado a él el miércoles en la farmacia "María", ubicada en calle San Martín al 900. Los dos hombres tienen antecedentes policiales. Uno de ellos incluso, estuvo involucrado en un asalto contra un salón de fiesta ubicado en Yerba Buena el 2 de noviembre pasado. Los acusados quedaron a disposición de las fiscalas María de las Mercedes Carrizo y Adriana Giannoni.







