03 Julio 2009 Seguir en 
PARIS.- El A330 de Air France, que el 1 de junio cayó al Atlántico con 228 personas a bordo cuando volaba de Río de Janeiro a París, no sufrió una destrucción en vuelo, según el primer informe preliminar de la Oficina francesa de Investigaciones y Análisis (BEA). El examen visual de los restos de la aeronave permite suponer que el avión chocó contra la superficie del agua en línea de vuelo, con una fuerte aceleración vertical.
El informe de la BEA es una recopilación de los primeros hechos establecidos. Los registradores de vuelo o "cajas negras" no han sido hallados y se desconocen las causas del accidente que provocó la muerte de todos los ocupantes del vuelo AF447. La búsqueda acústica de las cajas negras se prolongará hasta el 10. Pasada esa fecha se entrará en una segunda fase de un mes para hacer una exploración sistemática por sondeo mediante vehículos submarinos y un sonar de arrastre. Las "cajas" graban tanto las conversaciones en la cabina como las transmisiones entre el aparato y los centros de control de vuelo en tierra, por lo que contienen datos clave para develar interrogantes. Están conectadas a balizas que emiten señales radiales y acústicas por lo menos durante 30 días (es decir como mínimo hasta el 30 de junio en este caso). No obstante, pueden funcionar unos días más. Asimismo, la BEA consideró que las sondas de velocidad Pitot fueron un factor, pero no la causa única de la catástrofe.
Por otra parte, se estableció que cuando se produjo el accidente hubo un problema de comunicación entre los centros de control aéreo brasileño y senegalés, lo que provocó un vacío de información de varias horas. "No hubo transferencia del vuelo entre los centros de control brasileño y senegalés" cuando el avión sobrevolaba el océano Atlántico", dice el informe. La Aeronáutica Brasileña reaccionó asegurando que había informado a Senegal que el AF447 entraba en su zona de tráfico y salía de la brasileña. Se informó a Dakar el horario previsto en que ese avión entraría en espacio aéreo senegalés os en la región. (AFP-NA)
El informe de la BEA es una recopilación de los primeros hechos establecidos. Los registradores de vuelo o "cajas negras" no han sido hallados y se desconocen las causas del accidente que provocó la muerte de todos los ocupantes del vuelo AF447. La búsqueda acústica de las cajas negras se prolongará hasta el 10. Pasada esa fecha se entrará en una segunda fase de un mes para hacer una exploración sistemática por sondeo mediante vehículos submarinos y un sonar de arrastre. Las "cajas" graban tanto las conversaciones en la cabina como las transmisiones entre el aparato y los centros de control de vuelo en tierra, por lo que contienen datos clave para develar interrogantes. Están conectadas a balizas que emiten señales radiales y acústicas por lo menos durante 30 días (es decir como mínimo hasta el 30 de junio en este caso). No obstante, pueden funcionar unos días más. Asimismo, la BEA consideró que las sondas de velocidad Pitot fueron un factor, pero no la causa única de la catástrofe.
Por otra parte, se estableció que cuando se produjo el accidente hubo un problema de comunicación entre los centros de control aéreo brasileño y senegalés, lo que provocó un vacío de información de varias horas. "No hubo transferencia del vuelo entre los centros de control brasileño y senegalés" cuando el avión sobrevolaba el océano Atlántico", dice el informe. La Aeronáutica Brasileña reaccionó asegurando que había informado a Senegal que el AF447 entraba en su zona de tráfico y salía de la brasileña. Se informó a Dakar el horario previsto en que ese avión entraría en espacio aéreo senegalés os en la región. (AFP-NA)
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