02 Julio 2009 Seguir en 
Personal de la Policía Científica realizó hoy en Yerba Buena la reconstrucción del accidente de tránsito en el que perdió la vida la pediatra María Cecilia Reales, durante la mañana del 3 de febrero de este año.
La medida se concretó en la esquina de avenida Aconquija y Moreno, a las 9, cuando se interrumpió el tránsito para efectuar la pericia. Fueron realizadas por personal policial, permitiendo la presencia de peritos de parte.
La tarea de esta mañana consistió en mediciones planimétricas que podrían determinar el recorrido de los vehículos, sus velocidades y la visibilidad. La medida fue ordenada por la Fiscalía VI, a cargo de Adriana Reinoso Cuello.
La mañana del 3 de febrero, Reales salió de su casa, ubicada en Brasil sin número, Yerba Buena, rumbo a su trabajo. Condujo su Peugeot 206 negro por calle Moreno, y al llegar a avenida Aconquija, su auto fue chocado en el lateral izquierdo por el Ford Fiesta en el que iban dos menores de 17 años. La pediatra de 39 años falleció casi en el acto.
Los adolescentes fueron llevados al Centro de Salud, donde se negaron -haciendo uso de su derecho- a realizarse el dosaje alcohólico. Del interior del auto, aseguran fuentes policiales, se secuestró una botella de fernet. Jamás logró establecerse si el conductor, que está imputado de homicidio culposo, se encontraba ebrio.
En el marco de esta causa, el juez de Menores Raúl Ruiz ordenó una serie de medidas tutelares contra el joven: no podrá conducir hasta los 21 años ni asistir a eventos públicos; deberá quedar al cuidado de su padre, en un country de Yerba Buena; tendrá que realizar terapia psicológica junto a sus progenitores; y cumplir tareas comunitarias en un hogar para discapacitados dos veces por semana, entre otras medidas.
En diálogo con LA GACETA, Marcelo Durval Reales, padre de la víctima sostuvo: "esperamos que se cumplan estas medidas y que no sean sólo lírica, porque el chico violó todas las normas de tránsito". "Nuestra familia está destrozada", concluyó. LA GACETA ©
La medida se concretó en la esquina de avenida Aconquija y Moreno, a las 9, cuando se interrumpió el tránsito para efectuar la pericia. Fueron realizadas por personal policial, permitiendo la presencia de peritos de parte.
La tarea de esta mañana consistió en mediciones planimétricas que podrían determinar el recorrido de los vehículos, sus velocidades y la visibilidad. La medida fue ordenada por la Fiscalía VI, a cargo de Adriana Reinoso Cuello.
La mañana del 3 de febrero, Reales salió de su casa, ubicada en Brasil sin número, Yerba Buena, rumbo a su trabajo. Condujo su Peugeot 206 negro por calle Moreno, y al llegar a avenida Aconquija, su auto fue chocado en el lateral izquierdo por el Ford Fiesta en el que iban dos menores de 17 años. La pediatra de 39 años falleció casi en el acto.
Los adolescentes fueron llevados al Centro de Salud, donde se negaron -haciendo uso de su derecho- a realizarse el dosaje alcohólico. Del interior del auto, aseguran fuentes policiales, se secuestró una botella de fernet. Jamás logró establecerse si el conductor, que está imputado de homicidio culposo, se encontraba ebrio.
En el marco de esta causa, el juez de Menores Raúl Ruiz ordenó una serie de medidas tutelares contra el joven: no podrá conducir hasta los 21 años ni asistir a eventos públicos; deberá quedar al cuidado de su padre, en un country de Yerba Buena; tendrá que realizar terapia psicológica junto a sus progenitores; y cumplir tareas comunitarias en un hogar para discapacitados dos veces por semana, entre otras medidas.
En diálogo con LA GACETA, Marcelo Durval Reales, padre de la víctima sostuvo: "esperamos que se cumplan estas medidas y que no sean sólo lírica, porque el chico violó todas las normas de tránsito". "Nuestra familia está destrozada", concluyó. LA GACETA ©







