WASHINGTON, Estados Unidos.- Las fuerzas militares estadounidenses iniciaron anoche una gran ofensiva militar en la provincia de Helmand, al sur de Afganistán, contra los milicianos talibanes. En la operación, bautizada "Janyar", participan unos 4.000 infantes de Marina y 650 soldados afganos, según informó hoy la prensa norteamericana. El objetivo es expulsar a los extremistas de esa región, considerada un bastión de los talibanes.
Se trata de la mayor ofensiva, en el marco de la nueva estrategia para Afganistán, que impulsa el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. La misión de los soldados es establecer una serie de bases y permanecer en Helmand para mejorar y estabilizar a largo plazo la seguridad en esa provincia, con el fin de que la población local pueda instituir un gobierno legítimo, según declaró un representante militar a la prensa estadounidense.
De acuerdo con los datos del Ejército de EEUU, en los dos últimos meses el país envió unos 8.500 efectivos de la infantería de Marina ("marines"). De acuerdo con la nueva estrategia, las tropas recibirán en total un refuerzo de 21.000 soldados y concederán mayor importancia a la ayuda civil y económica.
Obama antepone la intervención estadounidense en la lucha contra los talibanes en Afganistán y en el vecino Pakistán a la guerra en Irak, donde las tropas norteamericanas se retiraron el martes de las principales ciudades y pueblos. El mandatario demócrata relevó al comandante estadounidense en Afganistán, David McKiernan, sustituyéndolo por el general Stanley McChrystal, un especialista en operaciones militares encubiertas.
La situación de seguridad en Afganistán se está deteriorando considerablemente. Sólo en la primera semana de junio hubo más de 400 ataques por parte de insurgentes, según informó el comandante de la tropas estadounidenses en Cercano y Medio Oriente, David Petraeus. Además, se trata del mayor número de atentados desde la ofensiva militar de 2001, liderada por Estados Unidos contra el régimen talibán. En junio del año pasado se registraron semanalmente menos de 250 ataques talibanes y en 2004 eran menos de 50 a la semana. (DPA)






