02 Julio 2009 Seguir en 
MORONI, Islas Comores.- Bakari Bahiya, hasta ahora la única sobreviviente del accidente del Airbus que iba a aterrizar en la mayor de las Islas Comores, ofreció ayer un primer testimonio de lo que vivió. La joven de 14 años fue rescatada inconsciente de aguas del océano Indico, donde el A310 de la compañía Yemenia se precipitó el martes con 153 personas a bordo, entre ellas 11 tripulantes. Ayer continuaba la búsqueda de víctimas, sin resultado.
Bakari se mantuvo a flote en el mar aferrada durante 12 horas a uno de los restos del avión siniestrado, hasta que fue encontrada por rescatistas. En conversación telefónica desde su habitación en el hospital de Moroni, capital de Comores, la joven cuyo nombre significa "esperanza" en español, le contó a su padre que había oído hablar a varias personas que flotaban en el agua en medio de la oscuridad de la noche. "Papá, caímos al mar. Oía voces en el agua, pero todo está oscuro alrededor", le relató. El padre, Bakari Kassim, dijo que su hija se encuentra bien. "El médico me confirmó que hay algunas quemaduras, pero en este momento no hay nada grave", señaló.
Doloroso secreto
La adolescente lloró tras ser rescatada y preguntó por su madre, que viajaba con ella. Los médicos no quieren decirle que su madre murió, para evitarle un shock que podría afectar sus débiles defensas. Hasta ahora le han dicho que está en otra habitación hospitalizada. La familia Bakari vive en un suburbio de París. Bahiya regresará hoy a la capital francesa acompañada por funcionarios franceses.
Reclamo
Por otra parte, el gobierno comorense informó que los cinco cadáveres detectados hasta ahora no pudieron ser rescatados debido al fuerte oleaje. En tanto, siguen desaparecidas las cajas negras del avión, que graban los datos del vuelo y las voces en la cabina de pilotos.
Entre tanto, el gobierno del archipiélago de Comores, ubicado entre Mozambique y la isla de Madagascar, criticó a las autoridades francesas por no haber avisado debidamente de los problemas que se habían detectado hace dos años en la máquina. "Los franceses debieran habernos informado sobre todos los problemas que tenía ese avión", dijo el vicepresidente Idi Nadhoim. (Reuters)
Bakari se mantuvo a flote en el mar aferrada durante 12 horas a uno de los restos del avión siniestrado, hasta que fue encontrada por rescatistas. En conversación telefónica desde su habitación en el hospital de Moroni, capital de Comores, la joven cuyo nombre significa "esperanza" en español, le contó a su padre que había oído hablar a varias personas que flotaban en el agua en medio de la oscuridad de la noche. "Papá, caímos al mar. Oía voces en el agua, pero todo está oscuro alrededor", le relató. El padre, Bakari Kassim, dijo que su hija se encuentra bien. "El médico me confirmó que hay algunas quemaduras, pero en este momento no hay nada grave", señaló.
Doloroso secreto
La adolescente lloró tras ser rescatada y preguntó por su madre, que viajaba con ella. Los médicos no quieren decirle que su madre murió, para evitarle un shock que podría afectar sus débiles defensas. Hasta ahora le han dicho que está en otra habitación hospitalizada. La familia Bakari vive en un suburbio de París. Bahiya regresará hoy a la capital francesa acompañada por funcionarios franceses.
Reclamo
Por otra parte, el gobierno comorense informó que los cinco cadáveres detectados hasta ahora no pudieron ser rescatados debido al fuerte oleaje. En tanto, siguen desaparecidas las cajas negras del avión, que graban los datos del vuelo y las voces en la cabina de pilotos.
Entre tanto, el gobierno del archipiélago de Comores, ubicado entre Mozambique y la isla de Madagascar, criticó a las autoridades francesas por no haber avisado debidamente de los problemas que se habían detectado hace dos años en la máquina. "Los franceses debieran habernos informado sobre todos los problemas que tenía ese avión", dijo el vicepresidente Idi Nadhoim. (Reuters)
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