02 Marzo 2003 Seguir en 
La investigación por la explosión de una granada en Yerba Buena, que le causó gravísimas lesiones a un jardinero, volvió a quedar en manos de la Justicia tucumana. El juez federal Jorge Parache se declaró incompetente en el caso, y ahora la pesquisa está a cargo de la Fiscalía V, que conduce el secretario Roque Medina. La vinculación con prestamistas y con la usura estuvo, en este caso, siempre latente.
El 18 de mayo de 2001, en una casa semiabandonada de Frías Silva al 700, en esa ciudad, el jardinero Antonio Ovejero encontró, en un canasto, un pequeño arsenal. Al manipular una granada de guerra EAM 5, esta estalló. El hombre perdió un brazo, la otra mano y las esquirlas le causaron daños en casi todo el cuerpo. En la casa había otros explosivos en una bolsa militar.
Por el hecho fueron detenidos el peluquero Angel Alú, dueño de la casa; Marcelo González, quien estaba por comprar la vivienda y fue sindicado como supuesto prestamista, y Carlos Aragón, un ex agente de inteligencia que sería "apretador" de "usamicos".
En la causa hay una gran cantidad de casetes con escuchas telefónicas y documentación que los comprometería.El secretario Medina espera la designación de un fiscal subrogante (el titular de la Fiscalía, Daniel Marranzino, fue nombrado fiscal de Cámara) para poder empezar a ordenar nuevas medidas investigativas.
Lo que hasta ahora no surge del expediente, al menos no con claridad, es el motivo por el que estaba ese pequeño arsenal en la vivienda de Alú. Pero desde un primer momento se habló de deudas, de usura y de elementos de "apriete". Además, por este hecho estuvo detenido (se le dictó la falta de mérito) Rolando "Rolo" Wardi, quien también sería prestamista.
El 18 de mayo de 2001, en una casa semiabandonada de Frías Silva al 700, en esa ciudad, el jardinero Antonio Ovejero encontró, en un canasto, un pequeño arsenal. Al manipular una granada de guerra EAM 5, esta estalló. El hombre perdió un brazo, la otra mano y las esquirlas le causaron daños en casi todo el cuerpo. En la casa había otros explosivos en una bolsa militar.
Por el hecho fueron detenidos el peluquero Angel Alú, dueño de la casa; Marcelo González, quien estaba por comprar la vivienda y fue sindicado como supuesto prestamista, y Carlos Aragón, un ex agente de inteligencia que sería "apretador" de "usamicos".
En la causa hay una gran cantidad de casetes con escuchas telefónicas y documentación que los comprometería.El secretario Medina espera la designación de un fiscal subrogante (el titular de la Fiscalía, Daniel Marranzino, fue nombrado fiscal de Cámara) para poder empezar a ordenar nuevas medidas investigativas.
Lo que hasta ahora no surge del expediente, al menos no con claridad, es el motivo por el que estaba ese pequeño arsenal en la vivienda de Alú. Pero desde un primer momento se habló de deudas, de usura y de elementos de "apriete". Además, por este hecho estuvo detenido (se le dictó la falta de mérito) Rolando "Rolo" Wardi, quien también sería prestamista.







