Errado tiro presidencial

La seguridad jurídica, como se advierte, sigue provocando malos tragos en el poder.

01 Marzo 2003
El desagrado manifiesto que pudo observarse entre algunos integrantes de la Corte Suprema por las manifestaciones de Eduardo Duhalde, imputándoles que los jueces quieren gobernar, dictando sentencias sin saber de dónde sacan la plata, es un testimonio de las dificultades del Gobierno para tratar de influir en el fallo sobre dolarización.
Así fue la respuesta que este Panorama pudo recoger de uno de los ministros del tribunal, quien no tiene seguridad de que el martes, día de acuerdo, pueda producirse una definición. "La Corte no dispone de los dineros públicos ni los administra; tan sólo asegura la defensa de los derechos y su restitución", enfatizó el mismo magistrado, en medio de estimaciones coincidentes en que si hay redolarización para la provincia de San Luis, será el Gobierno el que determine el medio de pago y la oportunidad.
El Presidente sorprendió por la forma directa de sus manifestaciones, incluidos también los jueces inferiores que forzaron el pago efectivo del descuento adeudado a empleados públicos y jubilados, así como la devolución de los aumentos de tarifas percibidos por gas y electricidad. "Si alguien no tiene dinero y roba, también debería quedar impune, según ese criterio", dijo mordaz una jueza en lo contencioso administrativo. La seguridad jurídica, como se advierte, sigue provocando malos tragos en el poder y, en este caso, tampoco marcha bien cuando Duhalde afirma que debe mirarse hacia adelante, "con el nuevo modelo económico productivo -como dijo en la misma ocasión-, que si no ha explotado con toda su potencialidad es porque todavía no hemos conectado el crédito". Seguridad jurídica, confianza y crédito integran precisamente la condición por la que deben velar los jueces, entre los que el flamante ministro de la Corte y notorio duhaldista, Juan Carlos Maqueda, ha sido uno de los incomodados. Posteriormente, el jefe del Gabinete y fiel portavoz habitual de Duhalde, Alfredo Atanasof, expresó la conveniencia de que el esperado fallo máximo sobre los 247 millones puntanos de dólares, quede para el que suceda en las urnas, cosa que parece muy difícil.

Mutaciones
Las manifestaciones del conservador liberal Gustavo Gutiérrez, segundo en la fórmula de Elisa Carrió, están obrando como un factor de moderación en el panorama electoral, tras conocerse todas las fórmulas decisivas hasta la segunda vuelta. Sin duda que la líder de ARI practica un corrimiento hacia el centro que le permite a su compañero defender el "capitalismo transparente y limpio", así como un reconocimiento para los tenedores de bonos de la deuda castigados por el default. "Que sepan que su deuda será reconocida", sostiene la fórmula después de que alguna dispersión anterior de la izquierda colocara a Carrió en reconversión. No descarta tampoco Gutiérrez, fruto de los largos coloquios con su compañera a los comicios, un acuerdo con Ricardo López Murphy, si no electoral, para "alumbrar un nuevo país", pues el ARI, afirma, tiene elevado grado de amplitud. Al menos, las encuestas han ido acercando a ambos postulantes durante las recientes semanas. (De nuestra Sucursal)

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