01 Marzo 2003 Seguir en 
Un dato que llamó la atención de los investigadores fue que la denuncia por el robo al banco Bansud (detectado por los empleados el 19 de febrero a las 8.30) fue realizada al día siguiente a las 20.45, con una presentación efectuada por los apoderados legales en la Mesa de Entradas de Tribunales.
Ese día desaparecieron, de la sucursal de Maipú 52, $ 350.000 y $ 160.900 que estaban depositados en la caja de seguridad 61, que administraba el tesorero Roberto Missaglia. Lo hacía, supuestamente, para ocultar el dinero de los ahorristas que llegaban, con órdenes judiciales, a retirar sus fondos retenidos por el "corralito". Al menos eso dijo Missaglia, quien junto al responsable operativo, Daniel Salazar, y la secretaria Fernanda Iriarte, están imputados por el hecho.
Del expediente, al que LA GACETA accedió en forma exclusiva, surge también otro dato que llama la atención. La cinta de video de la bóveda.
Cuando el 25 de febrero el gerente de la sucursal, Carlos Benavídez, declaró como testigo ante el fiscal Horacio Villalba y el secretario Hernán Molina, dijo que desconocía dónde estaba el video y también los motivos por los que no se había hecho la denuncia apenas se detectó el faltante.
El gerente aclaró que el día del robo llegó gente del banco, de Buenos Aires, de Córdoba y de Salta para hacer el arqueo y para realizar las primeras medidas, y que probablemente ellos se habrían llevado el video.
La cinta, finalmente, fue vista el jueves, pero la imagen no alcanza la nitidez suficiente como para identificar al hombre -desconocido para los empleados del banco- que se llevó la caja metálica en un maletín.
El fiscal Villalba, según se supo, solicitará las filmaciones del Banco Empresario y del Banco del Tucumán, que tienen cámaras que hacia la calle, para ver si, tomando horarios y rasgos fisonómicos, se obtiene una imagen más definida.
Ese día desaparecieron, de la sucursal de Maipú 52, $ 350.000 y $ 160.900 que estaban depositados en la caja de seguridad 61, que administraba el tesorero Roberto Missaglia. Lo hacía, supuestamente, para ocultar el dinero de los ahorristas que llegaban, con órdenes judiciales, a retirar sus fondos retenidos por el "corralito". Al menos eso dijo Missaglia, quien junto al responsable operativo, Daniel Salazar, y la secretaria Fernanda Iriarte, están imputados por el hecho.
Del expediente, al que LA GACETA accedió en forma exclusiva, surge también otro dato que llama la atención. La cinta de video de la bóveda.
Cuando el 25 de febrero el gerente de la sucursal, Carlos Benavídez, declaró como testigo ante el fiscal Horacio Villalba y el secretario Hernán Molina, dijo que desconocía dónde estaba el video y también los motivos por los que no se había hecho la denuncia apenas se detectó el faltante.
El gerente aclaró que el día del robo llegó gente del banco, de Buenos Aires, de Córdoba y de Salta para hacer el arqueo y para realizar las primeras medidas, y que probablemente ellos se habrían llevado el video.
La cinta, finalmente, fue vista el jueves, pero la imagen no alcanza la nitidez suficiente como para identificar al hombre -desconocido para los empleados del banco- que se llevó la caja metálica en un maletín.
El fiscal Villalba, según se supo, solicitará las filmaciones del Banco Empresario y del Banco del Tucumán, que tienen cámaras que hacia la calle, para ver si, tomando horarios y rasgos fisonómicos, se obtiene una imagen más definida.







