Apesar de ser de raza blanca, el resto de sus características coinciden con las de un artista del rap: procede de los suburbios de una gran ciudad (Detroit), se crió respirando música hip hop por los cuatro costados y tiene incluso un padrino bien conectado en los ambientes raperos, el afamado Dr. Dre.
Aunque el hecho de ser blanco le ha ocasionado algún rechazo por parte de los sectores más radicales del hip hop, a él no le importa. Eminem piensa que el rap es universal. "No entiendo por qué está bien visto que los blancos compren discos de hip hop, pero no que se dediquen a cultivar este estilo", señaló en una oportunidad.
Marshall Bruce Mathers III nació el 17 de octubre de 1972, en la ciudad de Kansas. Pasó una infancia marcada por la escasez de recursos económicos de su familia, primero en su lugar de origen Kansas City, y más tarde en Detroit, una de las ciudades más degradadas de los Estados Unidos. Este es el escenario donde se desarrolla su reciente debut en la pantalla grande de la mano del director Curtis Hanson ("Los Angeles al desnudo") con el filme "8 Mille", que acaba de estrenarse en Tucumán y en donde trabaja junto a Kim Basinger.
No llegó a conocer a su padre, que abandonó la familia cuando tenía cinco meses, y sus relaciones con su madre, según el mismo afirma, nunca fueron buenas.
Así, tuvo que acostumbrarse a ser el niño blanco en el lado negro de 8 Mile Road. Pronto descubrió su gran pasión: el rap. Esta afición le llevó a los 14 años a formar parte del dúo "Soul Intent", para debutar en solitario en 1996 con el álbum "Infinite", al que rápidamente siguió el EP "Slim Shady".
Su fluido y exageradamente nasal estilo con el micro, junto a su solidez como letrista, y probablemente el atractivo comercial que supone un rapper de raza blanca, llamaron la atención del afamado productor de L.A. Dr. Dre, fue el verdadero comienzo de su carrera.
No se sabe si Eminen pertenece de verdad a esa casta baja que habita la América Profunda conocida como white trash; no se sabe si todo eso es no es más que un muy buen orquestado marketing para poder entrar en el violento, marginal y desolado mundo del rap. Lo cierto es que sus letras furiosas parecen describir a un tipo con mucho sarcasmo. Y como una de las cosas más sencillas del mundo es escandalizar a los norteamericanos, las letras de Eminem supuran violencia por todas partes.
Para muchos el cantante es incluso fascista, y desde luego si sus letras estuviesen en Español no superarían la reciente campaña "contra el maltrato a las mujeres, tolerancia cero". Pero por no salvarse no se salva ni su madre, a la que dedica muchas de sus enardecidas composiciones. Por eso, Eminem ha pasado a ser el "chicos malo" de la música.
Aunque el hecho de ser blanco le ha ocasionado algún rechazo por parte de los sectores más radicales del hip hop, a él no le importa. Eminem piensa que el rap es universal. "No entiendo por qué está bien visto que los blancos compren discos de hip hop, pero no que se dediquen a cultivar este estilo", señaló en una oportunidad.
Marshall Bruce Mathers III nació el 17 de octubre de 1972, en la ciudad de Kansas. Pasó una infancia marcada por la escasez de recursos económicos de su familia, primero en su lugar de origen Kansas City, y más tarde en Detroit, una de las ciudades más degradadas de los Estados Unidos. Este es el escenario donde se desarrolla su reciente debut en la pantalla grande de la mano del director Curtis Hanson ("Los Angeles al desnudo") con el filme "8 Mille", que acaba de estrenarse en Tucumán y en donde trabaja junto a Kim Basinger.
No llegó a conocer a su padre, que abandonó la familia cuando tenía cinco meses, y sus relaciones con su madre, según el mismo afirma, nunca fueron buenas.
Así, tuvo que acostumbrarse a ser el niño blanco en el lado negro de 8 Mile Road. Pronto descubrió su gran pasión: el rap. Esta afición le llevó a los 14 años a formar parte del dúo "Soul Intent", para debutar en solitario en 1996 con el álbum "Infinite", al que rápidamente siguió el EP "Slim Shady".
Su fluido y exageradamente nasal estilo con el micro, junto a su solidez como letrista, y probablemente el atractivo comercial que supone un rapper de raza blanca, llamaron la atención del afamado productor de L.A. Dr. Dre, fue el verdadero comienzo de su carrera.
No se sabe si Eminen pertenece de verdad a esa casta baja que habita la América Profunda conocida como white trash; no se sabe si todo eso es no es más que un muy buen orquestado marketing para poder entrar en el violento, marginal y desolado mundo del rap. Lo cierto es que sus letras furiosas parecen describir a un tipo con mucho sarcasmo. Y como una de las cosas más sencillas del mundo es escandalizar a los norteamericanos, las letras de Eminem supuran violencia por todas partes.
Para muchos el cantante es incluso fascista, y desde luego si sus letras estuviesen en Español no superarían la reciente campaña "contra el maltrato a las mujeres, tolerancia cero". Pero por no salvarse no se salva ni su madre, a la que dedica muchas de sus enardecidas composiciones. Por eso, Eminem ha pasado a ser el "chicos malo" de la música.







